El funcionario fue sorprendido inicialmente con 787,75 gramos de aparentes drogas pegados a su cuerpo. Una revisión posterior permitió localizar otros 965,5 gramos, además de dinero en efectivo, un reloj y una cadena de oro.
Un agente de la Policía Penitenciaria, de apellido Hernández, fue sorprendido cuando presuntamente intentaba ingresar aparentes sustancias ilícitas al Centro de Atención Institucional Jorge Arturo Montero Castro, conocido como La Reforma, pero el caso tomó una nueva dimensión luego de las revisiones ordenadas por la Fiscalía de Alajuela.
El funcionario fue detenido la noche del martes 22 de setiembre después de que una información confidencial alertara a las autoridades sobre un supuesto ingreso de droga al centro penitenciario.
A partir de esa alerta, la Policía Penitenciaria activó un seguimiento y constató que Hernández salió del establecimiento aproximadamente a las 6:20 p. m. Cuando regresó fue sometido a una revisión.
Fue entonces cuando los oficiales localizaron dos envoltorios adheridos con cinta o material adhesivo a la zona inguinal de su cuerpo.
Según el reporte preliminar, uno de los paquetes contenía aparentes cocaína y wax, con un peso de 405,10 gramos, mientras que el segundo contenía presunta cocaína y marihuana, con un peso de 382,65 gramos.
En total, en esa primera intervención fueron decomisados 787,75 gramos de aparentes sustancias ilícitas.
Pero el caso no terminó con ese hallazgo.
Encuentran más de 965 gramos en el vehículo
Por dirección funcional de la Fiscalía de Alajuela se realizaron revisiones adicionales al vehículo, casillero y pertenencias del funcionario.
Durante la inspección del automóvil fueron localizados tres envoltorios con aparente marihuana, aparente cocaína y aparente wax, cuyo peso conjunto fue de 965,5 gramos.
También se encontró otro envoltorio que contenía un teléfono celular y un dispositivo manos libres.
Con este nuevo decomiso, la cantidad preliminar de aparentes sustancias ilícitas relacionada con el caso aumentó a 1.753,25 gramos, al sumar los 787,75 gramos encontrados inicialmente adheridos al cuerpo del agente.
Pero además de las aparentes drogas, dentro del vehículo las autoridades localizaron ¢1.405.000 en efectivo, en billetes de diferentes denominaciones.
En el automóvil también fueron encontrados un reloj, una cadena de oro y un cable USB.
Las diligencias continuaron con la revisión del casillero y las pertenencias del funcionario. Allí se decomisaron otro dispositivo manos libres, dos cargadores y tres cables USB.
También fueron decomisados su teléfono celular personal y un chip, aunque el reporte del Ministerio de Justicia señala que para estos últimos elementos el funcionario contaba con el permiso correspondiente.
Hernández tiene tres años de servicio y estaba destacado en el ámbito de convivencia A de La Reforma.
El Ministerio de Justicia y Paz señaló que mantiene una política de cero tolerancia ante cualquier presunto acto de corrupción dentro del sistema penitenciario y afirmó: “Aquí no se encubre a nadie”.
La situación jurídica del funcionario queda en manos de las autoridades judiciales, mientras avanzan las diligencias para determinar el origen y destino de los objetos y aparentes sustancias decomisadas.