Cuatro allanamientos realizados este martes permitieron la captura de dos sospechosos vinculados a una organización que presuntamente utilizaba una empresa de seguridad como fachada para almacenar droga y legitimar capitales.
Una investigación que comenzó tras el decomiso de más de 300 kilos de cocaína en pleno centro de San José llevó este martes al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) a ejecutar una serie de allanamientos contra una estructura sospechosa de tráfico de drogas y legitimación de capitales.
Las acciones policiales se desarrollaron en Cartago, Desamparados y Escazú, específicamente en el sector de Trejos Montealegre, donde los agentes buscan desmantelar una organización que, según las pesquisas, introducía cocaína al mercado local y abastecía a grupos criminales asentados principalmente en los barrios del sur de la capital.
De acuerdo con el director del OIJ, Michael Soto, la investigación surgió a raíz de un operativo realizado el 26 de diciembre anterior en el edificio de una empresa de seguridad ubicado en el sector de Los Ángeles, en San José, donde las autoridades decomisaron 312 kilos de clorhidrato de cocaína.
"Hoy realizamos cuatro allanamientos para detener a tres personas vinculadas con esta estructura criminal", explicó Soto.
Hasta el momento, las autoridades reportaron la captura de un hombre de apellido Hernández, de 51 años, y otro de apellido Saborío, de 26 años. Un tercer sospechoso continuaba siendo buscado al cierre de esta información.
Durante los operativos, los agentes localizaron importantes sumas de dinero en efectivo, joyas y vehículos de alta gama que serían producto de actividades ilícitas. Además, las autoridades gestionan medidas para decomisar varios bienes, incluyendo propiedades y el edificio donde anteriormente fue hallada la droga.
Según las investigaciones, la organización utilizaba una empresa de seguridad privada aparentemente legal para encubrir sus operaciones.
Aunque la compañía se encontraba debidamente inscrita y brindaba servicios de vigilancia en algunos condominios, el OIJ considera que funcionaba como una fachada para almacenar estupefacientes y justificar ingresos provenientes de actividades criminales.
"Desde nuestro punto de vista, efectivamente es una empresa fachada cuya intención era principalmente almacenar droga y legitimar capitales", señaló Soto.
Las autoridades también identificaron propiedades de alto valor económico que habrían sido adquiridas con dinero proveniente del narcotráfico y utilizadas para ocultar el origen de los recursos.
La investigación continúa en desarrollo y no se descartan nuevas detenciones ni más decomisos conforme avance el proceso judicial.