El Hospital Nacional de Niños denunció que una autorización externa a la CCSS demoró tres horas. Cuando el equipo finalmente llegó a Limón, el pequeño de siete años ya no reunía las condiciones necesarias para soportar el vuelo.
Un niño de apenas siete años luchaba por sobrevivir tras recibir un balazo, pero una autorización necesaria para trasladarlo desde Limón hasta San José tardó tres horas.
El menor murió en el Hospital Tony Facio sin que pudiera concretarse el traslado aéreo al Hospital Nacional de Niños, donde recibiría atención especializada.
La revelación fue realizada por Carlos Jiménez, director del centro pediátrico, quien aseguró que el permiso dependía de una instancia externa a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
Según informó Teletica.com, el Hospital Nacional de Niños recibió la alerta y activó inmediatamente a su equipo de trauma para coordinar el traslado.
En un primer momento se solicitó una aeronave al Servicio de Vigilancia Aérea, pero no había ninguna disponible. Ante esa situación, el Hospital Tony Facio coordinó la contratación de una empresa privada.
Sin embargo, el vuelo nocturno requería activar un protocolo de la Dirección General de Aviación Civil para permitir el despegue desde el Aeropuerto Internacional Tobías Bolaños, en Pavas.
Jiménez afirmó que la autorización requerida llegó tres horas después de haber sido solicitada.
Durante ese tiempo, especialistas del Hospital Nacional de Niños trabajaron de manera remota junto con el personal del Tony Facio para intentar estabilizar al pequeño.
Cuando el equipo encargado del traslado llegó a Limón, el estado del paciente era crítico. Tras más de cuatro horas de esfuerzos médicos, el niño no alcanzó las condiciones de presión arterial, coagulación y estabilidad necesarias para soportar el viaje.
Finalmente, falleció en el hospital limonense.
El director de Operaciones de Soporte Asistido Aéreo y Terrestre (SAAT), Ricardo Hernández, aseguró que durante la emergencia se perdió más de una hora porque la persona de Aviación Civil encargada de autorizar el despegue no contestaba el teléfono.
La Dirección General de Aviación Civil rechazó esa versión y sostuvo que la llamada sí fue atendida y que el vuelo se autorizó dentro del tiempo establecido por los protocolos. El ministro de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, solicitó un informe para esclarecer lo sucedido.
La aeronave finalmente despegó de Pavas y aterrizó en Limón, pero el niño ya no pudo ser trasladado.
El pequeño había resultado herido la noche del miércoles en Pueblo Nuevo de Limón. Según el Organismo de Investigación Judicial, viajaba en un vehículo junto con un hombre de apellido Alvarado, de 28 años, y una mujer de apellido Jackson, de 48.
Dos sujetos en motocicleta dispararon contra el automóvil. Alvarado recibió dos impactos en la espalda, Jackson sufrió una herida en un dedo y el niño fue alcanzado en el tórax.
Los atacantes escaparon y las víctimas llegaron por sus propios medios al Hospital Tony Facio.
Aunque todavía deberá determinarse si la demora influyó directamente en el desenlace, el caso deja una pregunta que indigna: ¿cómo puede una autorización tardar tres horas cuando la vida de un niño baleado depende de cada minuto?