El ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos, aclaró de forma contundente la postura del Gobierno respecto a los operativos y las restricciones comerciales en la provincia de Cartago para este 14 de septiembre. Ante la creciente preocupación y confusión de los comerciantes locales, el jerarca enfatizó que el Ministerio de Seguridad no define los horarios ni los cierres de los comercios, recordando que dicha competencia recae de forma exclusiva en la Municipalidad de Cartago.
Las declaraciones del ministro surgen tras la divulgación de una circular emitida por la Fuerza Pública que generó un fuerte descontento en el sector empresarial cartaginés. El documento inicial sugería restricciones severas para los establecimientos cercanos a las actividades cívicas de las Fiestas Patrias. No obstante, Campos deslindó a la cartera de seguridad de estas directrices de cierre, explicando que la policía se limita a ejecutar los dispositivos de vigilancia estándar para garantizar el orden público durante el tradicional recibimiento de la Antorcha de la Independencia.
Coordinación y nuevo horario para el comercio
Para mitigar el impacto económico y asegurar el desarrollo pacífico de los desfiles, las autoridades del Ministerio de Seguridad Pública y la alcaldía de la Municipalidad de Cartago sostuvieron una reunión de coordinación. Como resultado de este diálogo, se alcanzaron los siguientes acuerdos:
- Horario de operación: Los comercios ubicados en un radio de 100 metros a la redonda del Palacio Municipal podrán operar con normalidad hasta las 4:00 p.m. del 14 de septiembre.
- Seguridad garantizada: La Fuerza Pública desplegará el dispositivo de seguridad habitual de años anteriores, enfocado en el control vial y la prevención del delito, sin interferir en la actividad económica interna de los locales autorizados.
- Autonomía local: Se ratificó que cualquier lineamiento sobre patentes y aperturas comerciales es potestad única del gobierno local.
Con esta resolución, el Poder Ejecutivo busca dar tranquilidad tanto a los propietarios de los negocios como a las familias que asistirán a celebrar los actos cívicos en la Vieja Metrópoli, garantizando un equilibrio entre la reactivación económica y la seguridad ciudadana.