La presidenta aprovechó el inicio del Consejo de Gobierno para llamar a los costarricenses a asumir la responsabilidad de construir el país que recibirán las nuevas generaciones.
Desde la Plaza Mayor de Cartago y en la víspera de la celebración de los 205 años de independencia, la presidenta Laura Fernández planteó este lunes el reto que, a su criterio, enfrenta Costa Rica de cara al futuro: decidir qué país quiere construir y asumir esa tarea como una responsabilidad de todos.
Fernández inició el Consejo de Gobierno con un mensaje marcado por la celebración de la independencia y la llegada de la Antorcha, pero rápidamente llevó su discurso hacia el futuro del país.
La mandataria recordó que, cuando los costarricenses recibieron hace más de dos siglos la noticia de que estas tierras iniciaban una vida independiente, también tuvieron que asumir una responsabilidad: decidir qué nación querían construir con esa libertad.
Para Fernández, esa pregunta continúa vigente.
“Cada generación debe decidir con responsabilidad y amor por Costa Rica, qué nación quiere construir”, afirmó.
¿Qué Costa Rica se quiere construir?
La presidenta sostuvo que el país del futuro debe ser uno en el que las personas puedan trabajar, emprender y progresar en un país seguro y libre.
Su mensaje no estuvo dirigido únicamente a las autoridades políticas.
Fernández recalcó que la construcción de Costa Rica involucra a distintos sectores de la sociedad y rechazó que el futuro del país pueda atribuirse exclusivamente a un Gobierno, un partido político o una generación.
“La Costa Rica que hoy construimos no le pertenece a un gobierno, a un partido, a una generación ni a un sector determinado. La Costa Rica que hoy construimos nos pertenece a todos”, manifestó.
En su intervención incluyó a quienes trabajan la tierra, empresarios, docentes, funcionarios públicos, personas que generan empleo, productores, emprendedores e innovadores.
Los jóvenes, en el centro del mensaje
Uno de los principales énfasis de Fernández estuvo en los niños y jóvenes.
La presidenta señaló que ellos serán quienes reciban el país que las generaciones actuales decidan construir.
“Y sobre todo, pertenece a nuestros niños y jóvenes, porque ellos recibirán mañana el futuro que nosotros decidamos construir hoy”, expresó.
El planteamiento de Fernández ocurrió mientras Cartago se preparaba para recibir la Antorcha de la Independencia, una tradición que, según destacó, permite que las nuevas generaciones se sientan parte de algo más grande que ellas mismas.
La presidenta también recordó las imágenes tradicionales de estas fechas: los niños caminando con faroles, las bandas, las banderas en las calles y las familias reunidas para celebrar la independencia.
Para Fernández, esas tradiciones no solo sirven para recordar el pasado, sino también para preguntarse qué país se quiere dejar hacia adelante.
“Hace más de dos siglos, los costarricenses de entonces recibieron la noticia de que comenzaban para estas tierras una vida independiente. Sin embargo, a partir de aquel momento, tuvieron que asumir una responsabilidad mayor: decidir qué país querían construir con esa libertad”, señaló.
Al finalizar su intervención, Fernández rindió homenaje a Cartago y lanzó nuevamente un mensaje de identidad nacional.
“¡Que viva Cartago! ¡Que viva Costa Rica! ¡Libre e independiente!”, concluyó.