La presidenta respaldó al ministro Gerald Campos y aseguró que el despliegue policial buscó proteger a niños, adultos mayores y familias durante las actividades del 14 de septiembre. También afirmó que durante los gobiernos de Rodrigo Chaves y el suyo no se ha utilizado gas lacrimógeno ni se ha “garroteado” a manifestantes.
La presidenta de la República, Laura Fernández, salió en defensa del operativo de seguridad desplegado durante las actividades cívicas del 14 de septiembre en Cartago y respaldó las explicaciones ofrecidas por el ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos, sobre los controles implementados en los alrededores de la Plaza Mayor.
Fernández afirmó que la seguridad de las personas que acudieron a las actividades patrias debía ser una prioridad, especialmente por la presencia de niños, padres de familia y adultos mayores.
“Yo no pienso cargar en mi conciencia y sería muy triste que hoy estuviéramos lamentando que algún niño o que algún padre de familia o que algún adulto mayor saliera lastimado en un evento que era un acto cívico”, manifestó la mandataria.
Sus declaraciones se produjeron en medio de los cuestionamientos surgidos por el amplio despliegue policial y los filtros establecidos para ingresar al área donde se desarrollaron los actos oficiales. La Fuerza Pública ha defendido que los controles tenían como propósito mantener la seguridad y permitir que las personas disfrutaran de la actividad con tranquilidad.
Fernández calificó el operativo como exitoso desde la perspectiva de seguridad y sostuvo que permitió resguardar a las familias que tradicionalmente llegan a Cartago para participar de las celebraciones de la Independencia.
“El operativo fue exitoso porque resguardó la seguridad de ese montón de niños que estaban ahí con su farolito, de los padres de familia y de la gente que tradicionalmente se desplaza hasta Cartago a cantar el himno nacional y vivir con fervor las fiestas patrias”, expresó.
La presidenta también rechazó que se intente cuestionar el carácter cívico de la actividad a partir de los incidentes registrados durante la jornada.
“Yo no voy a permitir que se quiera enlodar un acto que estuvo revestido de civismo, donde todas las familias pudieron participar y que se dieron la atención a los riesgos correspondientes a este tipo de situaciones”, señaló.
Uno de los argumentos utilizados por Fernández para justificar la precaución fue la situación de seguridad que enfrenta Cartago. La mandataria recordó la denominada “operación cacería” y señaló que ella misma había publicado fotografías de personas buscadas en la provincia.
“Ah, yo soy madre de familia. ¿Creen que iba a ser tan irresponsable de exponer a cualquier menor de edad a estar ahí en los actos cívicos, a cualquier chiquito? No, señores. No mientras yo sea presidente de la República”, manifestó.
Fernández también hizo referencia a la actuación de gobiernos anteriores y aseguró que, durante la administración de Rodrigo Chaves y lo que lleva de su Gobierno, no se ha utilizado gas lacrimógeno contra manifestantes.
“En el gobierno de don Rodrigo Chaves y en lo que va del mío no hemos abierto una sola lata de gas lacrimógeno”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que en ambos gobiernos no se ha “garroteado” a ningún manifestante y comparó esa actuación con episodios que, según dijo, ocurrieron durante administraciones anteriores.
En ese punto, Fernández mencionó específicamente al Gobierno de Carlos Alvarado y cuestionó actuaciones policiales que, según su planteamiento, se produjeron durante administraciones pasadas contra estudiantes y manifestantes.
La presidenta también defendió su relación con quienes mantienen posiciones contrarias a su administración. “No hay nadie más tolerante a la oposición que yo”, afirmó.