El Tribunal Disciplinario de la FCRF resolvió un recurso presentado por los brumosos y anuló una multa, redujo otra y retiró sanciones contra dos directivos.
El Club Sport Cartaginés continúa celebrando buenas noticias luego de conseguir su clasificación en la Copa Centroamericana tras derrotar y eliminar al Deportivo Saprissa.
Este jueves, los brumosos recibieron un nuevo respaldo, aunque esta vez lejos de la cancha y relacionado exclusivamente con el Campeonato Nacional.
El Tribunal Disciplinario de la Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) analizó un recurso de revocatoria presentado por Cartaginés contra varias sanciones impuestas luego de la quinta jornada del Torneo de Apertura de la UNAFUT y resolvió modificar algunas de las decisiones originales.
Una de las sanciones que quedó completamente anulada correspondía a una multa de ₡500.000 relacionada con la presencia de David Vargas en una zona de competencia. El Tribunal determinó que Vargas es el gerente deportivo del Cartaginés y, por esa condición, sí estaba autorizado para permanecer en ese sector.
El órgano disciplinario también decidió reducir de ₡750.000 a ₡500.000 otra multa impuesta al club por el ingreso de dos de sus personeros a una zona reservada para prensa y UNAFUT.
En este caso, el Tribunal confirmó que la situación efectivamente ocurrió. Sin embargo, determinó que el monto había sido incrementado debido a que se consideraba una reincidencia. Al quedar anulada la primera sanción, ya no correspondía aplicar ese aumento.
Pero el fallo también significó una resolución favorable para dos directivos del equipo brumoso.
El Tribunal decidió retirar las suspensiones y multas que habían sido impuestas contra ambos luego de analizar el informe presentado por el comisario. Según explicó el órgano disciplinario, el documento no establecía con suficiente claridad qué se había dicho, quién había pronunciado las supuestas expresiones ni hacia quién estaban dirigidas.
A esto se sumó el testimonio de tres periodistas independientes que se encontraban en el lugar. Los testigos coincidieron en que no escucharon insultos.
Ante la falta de precisión del informe y la existencia de una duda razonable sobre lo ocurrido, el Tribunal resolvió a favor de los directivos sancionados.