El sospechoso de contextura gruesa habría resultado lesionado durante el intercambio de disparos en el que murió Mauricio Álvarez Herrera. El OIJ confirmó que permanece vigilado por la Policía.
Uno de los sospechosos del mortal asalto ocurrido cerca del Cementerio Obrero de Cartago llegó herido a un centro médico y actualmente permanece bajo custodia policial.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que el hombre presenta una herida, aparentemente sufrida durante el intercambio de disparos que terminó con la vida de Mauricio Álvarez Herrera.
Se trata del sospechoso de contextura gruesa que aparece en los videos de seguridad escapando a pie y con la camisa ensangrentada, después de quedar atrapado dentro de la propiedad junto con otro hombre.
Según la información preliminar, Álvarez se encontraba negociando relojes de alta gama con los sujetos cuando, por circunstancias que todavía están bajo investigación, se produjo una balacera dentro de la vivienda.
Las cámaras captaron que los sospechosos llegaron en un automóvil. Dos de ellos ingresaron a la propiedad, mientras el conductor permaneció esperando dentro del vehículo.
Aproximadamente un minuto después se escucharon los disparos. El conductor escapó inmediatamente y dejó abandonados a sus acompañantes, quienes no podían salir porque el portón se encontraba cerrado.
Los dos hombres empujaron el portón y lograron escapar por un espacio entre las rejas. Una segunda grabación los muestra corriendo detrás del automóvil, que ya se alejaba del lugar. Uno de ellos aparentaba estar herido.
Álvarez recibió varios impactos de bala y falleció en el sitio. El ataque ocurrió aproximadamente a la 1:30 p. m., unos 100 metros al este del Cementerio Obrero.
Ahora los agentes judiciales deberán determinar la participación del hombre hospitalizado en los hechos, así como localizar al segundo sujeto que ingresó a la casa y al conductor que huyó en el automóvil.
También se investiga si el supuesto interés en negociar los relojes fue utilizado como una estrategia para que la víctima permitiera el ingreso de los sospechosos a la propiedad.