La reforma busca reducir el peso de la memorización y fortalecer el razonamiento, el pensamiento crítico y la resolución de problemas en las aulas.
El Ministerio de Educación Pública (MEP) prepara una reforma de los programas de estudio de Matemáticas, Español y Ciencias, con la intención de cambiar la forma en que los estudiantes desarrollan sus conocimientos y fortalecer habilidades como el razonamiento, el pensamiento crítico y la resolución de problemas.
La propuesta llega en un momento en que los resultados de Costa Rica en las pruebas PISA 2025 muestran que Matemáticas y Lectura continúan sin presentar una mejora estadísticamente significativa, mientras que Ciencias sí registró un avance importante.
La viceministra académica, María Alexandra Ulate, explicó que los programas actuales tienen varios años y que el objetivo de la reforma es avanzar hacia un modelo que no esté concentrado principalmente en la cantidad de contenidos que los estudiantes deben aprender.
Según Ulate, el cambio pretende dar mayor relevancia al desarrollo de competencias para que los alumnos puedan utilizar lo aprendido frente a situaciones concretas, analizar información y encontrar soluciones a diferentes problemas.
Resultados de PISA ponen la mirada en Matemáticas y Lectura
Los resultados de PISA 2025 reflejan que Costa Rica prácticamente se mantuvo en los mismos niveles de Matemáticas y Lectura en comparación con la medición anterior.
En Matemáticas, los estudiantes costarricenses obtuvieron 387 puntos, frente a los 385 registrados en 2022. Aunque existe un aumento de dos puntos, la variación no fue estadísticamente significativa.
Una situación similar ocurrió en Lectura. El puntaje pasó de 415 puntos en 2022 a 416 en 2025, una diferencia de apenas un punto que tampoco representa una mejora estadísticamente significativa.
El panorama fue diferente en Ciencias. En esta área, Costa Rica pasó de 411 puntos a 424, un incremento de 13 puntos que sí fue considerado estadísticamente significativo.
Los resultados vuelven a poner sobre la mesa el debate sobre las estrategias utilizadas para enseñar estas materias y las habilidades que los estudiantes necesitan desarrollar para enfrentar problemas académicos y situaciones de la vida cotidiana.
Reforma todavía debe pasar por el Consejo Superior de Educación
Los cambios anunciados por el MEP todavía no están listos para aplicarse. Los nuevos programas se encuentran en proceso de elaboración y posteriormente deberán ser enviados al Consejo Superior de Educación, instancia encargada de analizarlos y decidir sobre su eventual aprobación.
La viceministra Ulate explicó que el proceso pretende actualizar los programas que llevan varios años vigentes y orientarlos hacia una formación en la que los estudiantes tengan un papel más activo en el aprendizaje.
El ministro de Educación, Leonardo Sánchez, señaló que durante el próximo año el Consejo Superior de Educación comenzaría a revisar las nuevas propuestas conforme el MEP las vaya enviando.
Sin embargo, la modificación de los programas de estudio no sería el único reto. El propio Ministerio reconoce que una reforma curricular necesita estar acompañada por un proceso de capacitación para los docentes.
Sánchez indicó que cambiar los programas sin preparar adecuadamente a los profesores podría limitar la aplicación de las nuevas metodologías dentro de las aulas.
La capacitación docente será, por tanto, uno de los elementos clave para que la reforma no se quede únicamente en documentos curriculares, sino que llegue efectivamente a las clases.
La apuesta del MEP consiste en que Matemáticas, Español y Ciencias dejen de abordarse únicamente desde la acumulación de contenidos y permitan desarrollar herramientas que los estudiantes puedan aplicar para razonar, cuestionar información y resolver problemas.
El proceso continuará durante los próximos meses con la elaboración de las propuestas y, posteriormente, con su presentación ante el Consejo Superior de Educación. Será esa instancia la que determine si los nuevos programas cumplen con los objetivos planteados y pueden avanzar hacia su eventual implementación.