Transportistas nacionales denuncian que sus colegas centroamericanos operan con menores costos, permanecen durante meses en el país y actualmente movilizan el 72% de la carga. Advierten que la protesta frente a Casa Presidencial podría extenderse hasta cuatro días
Un grupo de transportistas costarricenses llevó su malestar hasta las afueras de Casa Presidencial, en Zapote, para exigir al gobierno de Laura Fernández medidas urgentes ante lo que califican como una competencia desigual frente a camioneros de otros países centroamericanos.
La controversia estalla por las condiciones bajo las cuales trabajan unos y otros. Los manifestantes aseguran que, mientras los extranjeros consiguen viajes de regreso, pagan menos por algunos insumos y reciben beneficios tributarios, los nacionales deben asumir costos más elevados y regresar sin carga desde países como Panamá.
Marjorie Lizano, presidenta de la Cámara Costarricense de Transportistas Unitarios, sostiene que actualmente el 72% de la carga que se moviliza en Costa Rica queda en manos de transportistas centroamericanos.
“Mientras no revirtamos ese 72% y estamos hablando de un tema de desempleo, es constitucional el deber del Gobierno generar empleo, no pobreza”, afirmó la dirigente.
Costa Rica abre sus puertas, pero Panamá pone límites
Uno de los principales reclamos apunta directamente contra Panamá. Según los transportistas, ese país mantiene restricciones para impedir que camioneros extranjeros movilicen mercancías provenientes de la Zona Libre de Colón.
Lizano considera que esta situación contradice las reglas regionales de tránsito internacional, pese a que Panamá forma parte de los acuerdos de integración centroamericana.
Mientras los transportistas panameños y de otras nacionalidades pueden ingresar a Costa Rica, entregar mercancía y conseguir un nuevo viaje, los costarricenses aseguran que muchas veces deben regresar vacíos, lo cual dispara sus costos y reduce su capacidad de competir.
El transportista Kenneth Alpízar González también denunció que los camioneros extranjeros pueden ofrecer tarifas más bajas porque tienen asegurados los fletes de regreso hacia sus países de origen.
A eso se sumarían menores gastos en llantas, cambios de aceite y otros insumos, además de exenciones de cargas como el impuesto sobre el valor agregado y algunas revisiones técnicas que sí deben asumir los nacionales.
Denuncian que extranjeros se quedan trabajando durante meses
Los manifestantes reconocen que los tratados comerciales permiten a los transportistas regionales ingresar al país para entregar mercancías y cargar productos con destino a sus lugares de origen.
Sin embargo, denuncian que algunos conductores extranjeros permanecen trabajando continuamente en territorio costarricense durante periodos de dos y hasta tres meses, una práctica que, según aseguran, profundiza la desventaja para los camioneros locales.
Los transportistas exigen ser atendidos directamente por la presidenta Laura Fernández y advierten que la manifestación frente a Casa Presidencial podría prolongarse hasta cuatro días si no reciben una respuesta.
El reclamo abre una nueva polémica para el Gobierno: los camioneros nacionales demandan igualdad de condiciones y cuestionan por qué Costa Rica permite operaciones que, según ellos, otros países de la región restringen para proteger a sus propios trabajadores.