Mujeres privadas de libertad del Buen Pastor ya trabajan en la confección de los uniformes que utilizarán otros internos como parte del Plan Cero Ocio. El Gobierno busca ampliar el proyecto para fabricar también prendas para policías, escuelas y hospitales.
Redacción- Los uniformes que utilizarán las personas privadas de libertad, incluidos internos considerados de mayor peligrosidad, ya comenzaron a ser confeccionados por mujeres privadas de libertad del Buen Pastor, según informó este miércoles el ministro de Justicia y Paz, Gabriel Aguilar.
El anuncio se realizó durante la conferencia de prensa de la presidenta Laura Fernández, quien consultó al jerarca por los avances del Plan Cero Ocio, iniciativa que impulsa el trabajo de personas privadas de libertad durante el cumplimiento de sus condenas.
Aguilar explicó que las internas ya se encuentran trabajando con la tela destinada a la elaboración de las prendas.
“Ya mujeres privadas de libertad del buen pastor literalmente están a toda máquina con la tela que recibimos y ellas los están confeccionando”.
El proyecto busca que la propia población penitenciaria participe en la elaboración de los uniformes que posteriormente utilizarán los privados de libertad en los centros penitenciarios.
Gobierno quiere ampliar la producción
El ministro adelantó que el plan no se quedará únicamente en la fabricación de uniformes para la población penitenciaria.
Según Aguilar, el Ministerio de Justicia pretende conseguir más máquinas de coser y capacitar a otros privados de libertad con apoyo del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).
“Vamos a conseguir más máquinas de coser, con apoyo del INA por medio de capacitación, y con apoyo de la Caja y vamos a capacitar a estos señores en este arte y que fabriquen su propio uniforme”.
La intención es que, una vez completada la producción necesaria para las cárceles, los talleres puedan fabricar otros productos.
“Una vez que salgamos de la totalidad de uniformes para la población penall queremos también hacer uniformes para policías, para escuelas, ropa de cama de hospital, doctores, enfermeros. Queremos ir más allá”.
De esta manera, el Gobierno pretende convertir parte de las actividades penitenciarias en una plataforma de producción que pueda generar beneficios para otras instituciones públicas.
Trabajo también llega a escuelas
Aguilar también anunció que el Ministerio de Justicia retomará un convenio con el Ministerio de Educación Pública (MEP) para la elaboración de pupitres.
La prioridad serían centros educativos ubicados en comunidades con mayores necesidades y territorios indígenas.
“También vamos a retomar la elaboración de los pupitres con el convenio que teníamos con el MEP. Queremos comenzar con las escuelas más pobres t también de territorios indígenas”.
El jerarca agregó que el programa contempla además la elaboración de materiales de concreto para proyectos de vivienda de interés social y escuelas.
“También vamos a retomar la elaboración de materiales de concreto para la elaboración de casas de interés social y escuelas en las zonas más pobres del país”.
Plan Cero Ocio suma 57 días
Durante la conferencia, Aguilar confirmó que el Plan Cero Ocio acumula 57 días de trabajo desde que fue anunciado.
La presidenta Laura Fernández destacó que ha observado a privados de libertad realizando labores de limpieza y mantenimiento en sectores de la autopista Florencio del Castillo.
El ministro aseguró que las labores se mantienen incluso durante sábados y domingos, con el objetivo de aprovechar esos días para intervenir centros educativos sin afectar las actividades de los estudiantes.
“Vamos con trabajo ininterrumpido de 57 días, como usted bien lo dijo. Sábados y domingos”.
Fernández defendió el programa y aseguró que el objetivo es que las personas que cumplen una condena puedan contribuir a la sociedad.
“Una vez más, repito, no estamos violando los derechos humanos de nadie. Muy por el contrario, estas personas que están en la cárcel están deseando salir a contribuir”.
La mandataria añadió que existen múltiples oportunidades para que la población penitenciaria participe en actividades que, además de formar parte de su proceso de cumplimiento de condena, permitan generar aportes para la sociedad.
“Hay una enorme cantidad de oportunidades para que las personas que están en las cárceles empiecen a contribuir a la sociedad a su manutención”.
Con la confección de uniformes como uno de sus primeros proyectos, el Gobierno pretende ampliar el alcance del Plan Cero Ocio hacia la fabricación de bienes para cárceles, escuelas, cuerpos policiales y proyectos de infraestructura social.