Zaira Murillo salió en defensa del Colegio de Geólogos luego de que Edgardo Araya cuestionara con ironía el cálculo que ubica en más de $10.000 millones el valor del oro en la zona.
La discusión sobre el oro de Crucitas volvió a elevar la temperatura en la Asamblea Legislativa, esta vez por un choque entre diputados a raíz de las estimaciones millonarias presentadas por el Colegio de Geólogos de Costa Rica.
La presidenta de la Comisión de Ambiente, Zaira Murillo, salió en defensa de los profesionales de ese Colegio después de que el diputado del Frente Amplio, Edgardo Araya, pusiera en duda los montos expuestos por la organización y lanzara una frase que provocó molestia.
De acuerdo con la información suministrada, el Colegio de Geólogos estima que el valor del oro existente en las zonas de Crucitas y Conchudita supera los $10.000 millones.
Araya cuestionó esos cálculos durante la discusión y desacreditó el criterio presentado al afirmar que la fuente utilizada por el Colegio parecía ser “la Fuente de la Hispanidad”.
El comentario provocó la reacción de Murillo, quien sostuvo que dentro del Congreso existe plena libertad para cuestionar números, estudios y criterios técnicos, pero consideró que el debate no debe convertirse en una descalificación contra los profesionales participantes.
“Si el diputado Araya no comparte los números del Colegio de Geólogos, que presente sus argumentos, sus estudios y sus cifras. Lo que no corresponde es desacreditar su trabajo diciendo que su fuente es la Fuente de la Hispanidad. Aquí se viene a debatir con argumentos y con respeto”, manifestó Murillo.
La legisladora insistió en que el tema de Crucitas requiere una discusión técnica debido a la magnitud del problema y a los años que el país lleva sin alcanzar una solución definitiva.
Para Murillo, las diferencias políticas o ideológicas alrededor de una eventual explotación minera no deberían utilizarse para descartar de antemano criterios profesionales.
“Podemos tener diferencias profundas sobre cómo resolver Crucitas, pero no podemos pretender desacreditar a quienes aportan criterios técnicos solo porque sus conclusiones no nos gustan. Costa Rica necesita soluciones y argumentos, no faltas de respeto”, agregó.
La polémica se produce mientras el futuro de Crucitas continúa generando posiciones encontradas en el Congreso, especialmente sobre el valor de los recursos minerales existentes en la zona y las alternativas que debería adoptar el país frente a la problemática.
Ahora, uno de los puntos de discusión será precisamente la diferencia entre las estimaciones presentadas por el Colegio de Geólogos y los cuestionamientos planteados por Araya, quien deberá sostener sus objeciones frente a una cifra que coloca en más de $10.000 millones el eventual valor del oro en Crucitas y Conchudita.