Si desea colaborar con esta familia para las horras fúnebres del conductor puede hacer un Sinpe Móvil al 6286-4192 a nombre de Evelyn Camacho
“Si él hubiera sabido que ella estaba en tantos problemas, no la monta, no le hace el viaje”.
Con esas palabras, Evelyn Camacho resume la tragedia que terminó con la vida de su esposo, Diego Francisco Solano Esquivel, el conductor de plataforma de 44 años asesinado a balazos junto a una joven de 18 años en Fecosa, Cartago.
Camacho conversó con AM Prensa y reconstruyó las últimas horas de Diego antes del ataque. Su relato aporta un elemento importante: su esposo no habría salido específicamente a recoger a la joven.
Diego estaba trabajando normalmente.
Según explicó Evelyn, durante la madrugada su esposo realizó un viaje hacia San José y posteriormente decidió esperar otro servicio que le permitiera regresar trabajando hacia Cartago.
Ese viaje terminó llevándolo directamente al lugar donde minutos después sería asesinado.
“Voy a esperar a ver si me sale un viaje para Cartago”
Evelyn también trabaja como conductora de plataforma y aquella madrugada tenía una reservación a las 3:30 a. m. para trasladar a un usuario desde Cartago hasta el aeropuerto.
Diego la llamó alrededor de las 2:30 a. m. para despertarla.
Durante esa conversación le contó que acababa de conseguir un viaje hacia San José.
“Me dice: ‘Evelyn, me acaba de salir un viaje a San José’. Entonces yo le dije: ‘Diego, no, mejor véngase a dormir, ¿para qué va a hacer ese viaje?’”, recordó.
Sin embargo, Diego decidió hacerlo.
La intención era sencilla: llegar hasta San José y posteriormente encontrar otro servicio que le permitiera regresar a Cartago.
A las 3:03 a. m. volvieron a hablar.
“Me dice: ‘Ya, amor’. Y yo: ‘¿Ya?’. Me dice: ‘Estoy aquí en La Sabana, voy a esperar a ver si me sale un viaje para Cartago’”, relató Evelyn.
La pareja conversó unos minutos sobre asuntos personales hasta que ella tuvo que terminar la llamada porque había llegado el usuario que debía llevar al aeropuerto.
Fue una de las últimas veces que escuchó la voz de su esposo.
Habría regresado con varios pasajeros
Diego consiguió finalmente el viaje que estaba esperando.
Según Evelyn, posteriormente un familiar recibió información de que su esposo habría regresado desde San José con varios usuarios de la plataforma.
“Él traía más personas, o sea, no solo a ella (la joven asesinada). Él traía más personas, pero pasó dejando en Guadalupe”, explicó.
Según esa versión, antes de llegar a Fecosa, Diego habría dejado pasajeros en otros puntos de Cartago.
La joven de 18 años habría quedado como la última pasajera dentro del Chevrolet negro que conducía Solano.
Evelyn explicó que, una vez tenga acceso a la información correspondiente, espera poder revisar mediante la aplicación el recorrido y los viajes realizados por Diego durante esas últimas horas.
Su esposo trabajaba en ese momento utilizando una plataforma digital para viajes.
“Si él hubiera sabido, no la monta”
Para Evelyn, su esposo terminó involucrado sin saberlo en una situación que no tenía absolutamente nada que ver con él.
La investigación preliminar apunta a que la joven de 18 años habría sido el objetivo del ataque y que Diego terminó convertido en una víctima colateral.
“Si él hubiera sabido que ella estaba en tantos problemas y que ya estaba amenazada de muerte, no la monta, no le hace el viaje”, manifestó Camacho.
Según la reconstrucción preliminar del caso, cuando Diego llegó con la pasajera hasta Fecosa, una comunidad ubicada entre El Carmen y Fátima, los atacantes abrieron fuego antes de que ella pudiera bajar del automóvil.
Diego quedó atrapado dentro del vehículo.
Las balas también lo alcanzaron y murió en el lugar junto con su pasajera.
El OIJ informó que en la escena fueron recolectados 48 elementos balísticos correspondientes a dos tipos de armas.
“Pudieron haber evitado esa víctima colateral”
Uno de los aspectos que más dolor provoca a Evelyn es pensar que los responsables pudieron esperar a que la pasajera descendiera del automóvil.
“Pudieron haber evitado esa víctima colateral”, expresó.
“¿Por qué no la dejaron que se bajara del carro?”, cuestionó durante la conversación.
El señalamiento de Evelyn coincide con una de las líneas preliminares del caso: Diego no sería el objetivo de los sicarios.
Las autoridades judiciales continúan trabajando en la victimología y demás elementos de investigación.
Se comenzó a preocupar porque Diego no contestaba
Después de aquella llamada de las 3:03 a. m., Evelyn continuó trabajando.
Pasó el tiempo y comenzó a llamar nuevamente a su esposo, pero Diego no contestaba.
Al principio encontró una explicación que le parecía lógica.
Solano acostumbraba trabajar jornadas de 12 horas o incluso más y, cuando el sueño lo vencía, se estacionaba en una gasolinera en Los Yoses para descansar.
“Yo dije: ‘Este hombre ya se quedó durmiendo seguro en alguna parte’”, recordó.
Pero conforme avanzó la mañana comenzó a inquietarse.
Evelyn se encontraba en Alajuela cuando vio la transmisión de Cartago Informa en redes sociales sobre un doble homicidio ocurrido en Cartago. En las imágenes aparecía un vehículo que comenzó a resultarle demasiado familiar.
Intentó observar algún detalle que le permitiera identificarlo.
“Desde que vi esa transmisión, yo sentí algo en el corazón donde oí eso y Diego no me contestaba”, contó.
“Es Diego, me lo mataron”
Una prima posteriormente la llamó y le preguntó si conocía a las personas asesinadas.
Evelyn respondió que no sabía, pero inmediatamente expresó su preocupación porque Diego seguía sin responder.
Comenzaron entonces a buscar imágenes.
Ella conocía la placa del automóvil, pero asegura que terminó identificándolo por unas calcomanías que tenía.
La angustia se convirtió entonces en desesperación.
“Yo le decía a mi hijo como loca: ‘Es Diego, es Diego, me lo mataron. Es él, es él, es el carro’. Y yo sin saber”, recordó.
Evelyn emprendió el regreso desde Alajuela hacia Cartago.
Para ese momento varios familiares y allegados ya conocían lo ocurrido, pero evitaron confirmárselo debido a que ella venía conduciendo.
Finalmente, fue la propietaria del automóvil que utilizaba Diego quien la llamó.
“Me dice: ‘Evelyn, lo siento mucho, me llamaron del OIJ’. Fue cuando ya me di cuenta”, relató.
Horas antes habló con ella sobre otra balacera
Hay otro recuerdo que ahora resulta especialmente doloroso.
Horas antes de morir, Diego le envió a Evelyn un video relacionado con el doble homicidio ocurrido en Llanos de Santa Lucía, Paraíso.
Ambos eran amantes de los perros y en las imágenes se observaba la reacción de un animal mientras se escuchaba una ráfaga de disparos.
“Me dice: ‘Amor, vea el perrito, qué pecado’”, recordó.
Evelyn jamás imaginó que pocas horas después su esposo también moriría en medio de una balacera. Y lo más increíble ahora es que el OIJ está ligando ambos homicidios.
Al parecer, la joven que Diego trasladó de San José hasta Cartago tenía una relación sentimental con uno de los jóvenes asesinados en Paraíso nueve horas antes.
“¿Quién iba a saber que a él le iba a tocar eso?”, lamentó.
Diego Francisco Solano Esquivel tenía 44 años, era vecino de Quircot, Taras de Cartago, estaba casado y era padre de una hija de 21 años. Desde hacía tiempo se ganaba la vida trabajando como conductor de plataforma.
Aquella madrugada hizo lo que hacía habitualmente: salió a trabajar.
Encontró un viaje hacia San José y luego buscó otro para no regresar vacío a Cartago.
Ese último servicio nunca le permitió volver a casa.