El Ministerio de Educación tomó posición ante la polémica tendencia que llegó a los centros educativos y dejó claro cuándo una “batalla de aura” pasa de ser una diversión a convertirse en una conducta que sí puede generar consecuencias
El Ministerio de Educación Pública (MEP) entró de lleno en la polémica por las llamadas “batallas de aura”, una tendencia que se ha popularizado entre jóvenes y que ya provocó que algunos centros educativos tomaran medidas para intentar frenarla.
La posición del MEP es clara: un estudiante no debe ser sancionado únicamente por participar en una “batalla de aura” o por “farmear aura”.
El ministro de Educación, José Leonardo Sánchez Hernández, aseguró este viernes que tampoco corresponde prohibir una expresión juvenil simplemente por el nombre que recibe. Lo que debe analizarse es lo que ocurre durante la actividad y las consecuencias que pueda generar dentro del centro educativo.
Según explicó el jerarca, “farmear aura” puede entenderse inicialmente como una actividad lúdica entre jóvenes. Sin embargo, existe una línea que los estudiantes no pueden cruzar.
La situación cambia cuando estas actividades son utilizadas para humillar, ridiculizar, acosar o discriminar a otra persona. También puede existir intervención de las autoridades educativas cuando se pone en riesgo la integridad de los participantes, se generan aglomeraciones peligrosas o se interrumpen las lecciones.
MEP no creará un protocolo especial
El Ministerio también descartó, por ahora, crear un protocolo específico para las “batallas de aura”.
Sánchez señaló que las tendencias en redes sociales aparecen constantemente y que la normativa existente ya ofrece herramientas suficientes para atender situaciones que puedan surgir dentro de escuelas y colegios.
El Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes y de la Conducta, junto con los protocolos de actuación vigentes, permite intervenir cuando estas prácticas terminan afectando la convivencia o provocando otras situaciones dentro de los centros educativos.
Además, las direcciones de las instituciones tienen potestad para actuar cuando una conducta afecta la seguridad, la convivencia o el proceso educativo.
Eso sí, cada caso deberá analizarse individualmente y cualquier medida deberá respetar el debido proceso y ser proporcional a los hechos ocurridos.
“Farmear aura” no basta para castigar a un estudiante
El punto más contundente de la posición del MEP es que ningún estudiante debería recibir una sanción únicamente por “farmear aura”.
La intervención procede cuando detrás de la supuesta diversión existen acciones que vulneran derechos, afectan la convivencia, ponen en peligro a alguna persona o interfieren con el aprendizaje.
El ministro también pidió comprender las nuevas formas de expresión de los jóvenes, pero advirtió que estas tienen límites.
“Toda diversión tiene un límite, y ese límite es la dignidad, la seguridad y los derechos de las demás personas”, manifestó Sánchez.
El pronunciamiento surge en momentos en que las “batallas de aura” comienzan a llamar la atención dentro de centros educativos, colocando sobre la mesa la discusión acerca de hasta dónde llega una tendencia juvenil y en qué momento puede convertirse en un problema de convivencia escolar.