El OIJ confirmó que los padres del menor habían presentado una denuncia por desaparición el 10 de agosto. El ataque ocurrió cuatro días después en Mastate y, según la investigación preliminar, los responsables viajaban en dos motocicletas.
Redacción- Un dato que hasta ahora no se conocía públicamente salió a la luz tras el asesinato de un niño de apenas 12 años en Orotina, Alajuela: sus padres habían denunciado su desaparición cuatro días antes de que fuera atacado a balazos.
La información fue confirmada por Vladimir Muñoz, subdirector del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), quien explicó que la denuncia por desaparición fue presentada el pasado 10 de agosto y que, desde entonces, los agentes judiciales trabajaban para determinar dónde se encontraba el menor.
“Es importante indicar que los padres de este menor habían puesto la denuncia por desaparición desde el pasado 10 de agosto, fecha en la que ya el OIJ estaba investigando la ubicación del menor, lamentablemente es ubicado como parte de este evento”, manifestó Muñoz.
El crimen ocurrió durante la noche del viernes 14 de agosto, en la comunidad de Mastate de Orotina. Según la información preliminar recopilada por las autoridades, el niño viajaba en una motocicleta cuando fue interceptado por varios sujetos que se movilizaban en otras dos motocicletas.
De acuerdo con Muñoz, los sospechosos se acercaron al menor y le dispararon en múltiples ocasiones. El niño perdió el control de la motocicleta y terminó cayendo en la entrada de una vivienda, donde quedó tendido y murió.
La Teja, medio que ha dado seguimiento al caso, informó que el menor era vecino del sector de Garabito, Puntarenas, pero tenía familiares en Orotina y por esa razón se trasladaba hasta esa zona.
OIJ investiga por qué lo asesinaron
Una de las principales interrogantes que tienen ahora los investigadores es determinar por qué el menor fue atacado y si él era realmente el objetivo de los sicarios.
El subdirector del OIJ explicó que los agentes trabajan para reconstruir la dinámica del crimen, conocer de dónde provenían los atacantes y determinar qué ocurrió antes de que se produjera la balacera.
“Hemos tratado de establecer las dinámicas, la procedencia, todas las circunstancias alrededor del evento, para conocer un poco más las razones y si la persona víctima de este caso era el objetivo o si bien pudo haber ido acompañado de otra persona que tal vez logró evadir el ataque”, señaló Muñoz.
Las autoridades mantienen abiertas diferentes líneas de investigación y todavía no existe una conclusión definitiva sobre el móvil del homicidio.
OIJ descarta versión sobre préstamos gota a gota
En medio de la conmoción provocada por el asesinato, también comenzó a circular una versión según la cual el niño habría sido víctima de una venganza relacionada con prestamistas “gota a gota” y familiares del menor.
Sin embargo, el OIJ confirmó que esa posibilidad ya fue descartada.
Muñoz explicó que los investigadores sí tuvieron acceso a esa información y la analizaron como parte de las diferentes hipótesis, pero finalmente determinaron que no sería la explicación del ataque.
“Dentro de las varias líneas de investigación que llevamos hemos tenido acceso a esto, sin embargo, ha sido descartada, pues pensamos en otros tipos de hechos, manejamos varias posibilidades”, afirmó el funcionario.
Por ahora, los investigadores continúan recopilando pruebas y revisando las circunstancias que rodearon el asesinato para establecer quiénes participaron y cuál fue el motivo del ataque.
El caso mantiene consternada a la comunidad, especialmente por tratarse de una víctima de apenas 12 años. Además, la revelación de que había sido reportado como desaparecido desde el 10 de agosto agrega una nueva dimensión a una investigación que ahora busca reconstruir los últimos días de vida del menor y determinar qué ocurrió antes de aquella fatídica noche en Mastate.
La Teja ha informado sobre las diferentes novedades del caso, mientras el OIJ mantiene la investigación abierta y pide tiempo para esclarecer completamente este violento homicidio.