El jerarca florense explicó que la decisión estuvo marcada por una importante propuesta económica y por el deseo del delantero cubano de aprovechar los últimos años de su carrera. Además, confirmó que continuará en el fútbol de El Salvador
La salida de Marcel Hernández del Herediano no fue producto de una ruptura ni de un problema dentro del camerino. Detrás de la decisión hubo una razón mucho más concreta: una oportunidad económica que el delantero cubano consideró demasiado importante para dejarla pasar.
Jafet Soto, presidente del Herediano y actualmente técnico interino del club, reveló detalles de la negociación durante una entrevista con Encuentro Deportivo, del periodista Yashin Quesada.
El dirigente dejó claro que la salida del goleador tampoco borra la importancia que tuvo Hernández en una de las etapas más exitosas del conjunto florense.
“Cuando uno tiene un jugador como Marcel y de los últimos cuatro torneos hemos ganado tres, él ha sido determinante para el club y ha sido un ganador”, explicó Soto.
La propuesta que cambió el panorama
Según el jerarca rojiamarillo, el primer contacto para sacar a Marcel del Herediano se produjo a comienzos de julio.
“Nos llamó el 4 o 5 de julio, por ahí. Nos hicieron una oferta y le dijimos a Marcel que no la íbamos a aceptar”, relató.
Sin embargo, posteriormente apareció una propuesta más atractiva y la situación cambió.
Hernández necesitó varios días para analizarla antes de comunicarle al club que quería marcharse.
“Lo pensó y lo pensó hasta que nos llamó. Decidimos apoyarlo; él nos lo pidió como un gran favor”, señaló Soto.
Para el presidente florense, impedirle al atacante aprovechar una oportunidad económica en la recta final de su carrera no era una opción.
“En la parte económica, para él representa algo muy importante. Eso fue lo que nos comentó a nosotros, que estaba muy dolido por irse, pero que ya eran los últimos años de él y que él quería aprovecharlos”, explicó.
Soto incluso reveló que el Herediano estuvo dispuesto inicialmente a negociar una salida que pudiera dejar algún beneficio económico para la institución.
“Yo no sé por qué no me toca, pero sí sé que la primera vez que nos contactaron, el equipo estaba dispuesto hasta a pagar algo”, afirmó.
“Marcel ha llorado mucho”
Uno de los detalles más llamativos de las declaraciones de Soto fue la manera en que describió la despedida del delantero.
El jerarca aseguró que la decisión tampoco fue sencilla para Hernández.
“Solo sé que va a El Salvador. La verdad no ha sido fácil, Marcel ha llorado mucho y acá lo abrazamos”, manifestó.
Aunque Soto no confirmó oficialmente que el destino sea el Inter Santa Tecla, sí dejó claro que el atacante continuará su carrera en el fútbol salvadoreño.
El dirigente también recordó una conversación que tuvo con Marcel cuando llegó al conjunto florense.
“La primera vez que él vino le dije: ‘te vas a terminar yendo herediano’ y así es”, contó.
Herediano ya busca al sustituto
La marcha de Hernández deja un vacío importante en el ataque florense.
Soto reconoció que el club ya trabaja en la búsqueda de un nuevo centro delantero y pidió mirar hacia adelante.
“Ya no puedo pensar en lo que no tengo, pensamos en lo que tenemos”, afirmó.
El dirigente recordó que Herediano ya afrontó situaciones similares y logró salir adelante. Incluso mencionó el campeonato conseguido en Alajuela, cuando Tepa González y Marcel Hernández se encontraban lesionados.
Ahora la prioridad es encontrar un nueve de área.
Además, el club realiza gestiones para habilitar al delantero Fernando Lesme.
“Ahorita queremos hacer gestiones para tener un nueve de área y estamos haciendo las gestiones para que Lesme pueda jugar. De acá a la otra semana lo podemos tener”, explicó Soto.
La salida de Marcel Hernández marca así el final de una etapa importante para Herediano. El cubano deja atrás un periodo en el que fue protagonista de varios de los grandes éxitos recientes del club.
Ahora comienza otra historia: mientras Marcel busca aprovechar sus últimos años como futbolista en El Salvador, el Herediano tendrá que demostrar que puede mantener su poder ofensivo sin uno de sus principales referentes.