La CNE mantiene operativos terrestres y aéreos para llevar alimentos y artículos de primera necesidad a las zonas afectadas por las precipitaciones.
Redacción- Las lluvias que golpean desde la semana anterior a la Zona Norte y la Vertiente del Caribe mantienen la emergencia activa en varias comunidades del país, con cientos de personas todavía fuera de sus hogares y territorios que permanecen incomunicados.
Alejandro Picado, presidente de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), informó este jueves que 773 personas continúan en 10 albergues, mientras que otras 418 lograron regresar a sus viviendas luego de que las condiciones permitieran su retorno.
“Desde la semana pasada, las lluvias en la zona norte y en la vertiente del Caribe han sido constantes. Esto se traduce en miles de personas afectadas de una o de otra forma”, explicó Picado.
Ante esta situación, la CNE mantiene un trabajo coordinado con los comités municipales de emergencia para atender las necesidades de las poblaciones afectadas y responder a las situaciones que se presentan en distintos territorios.
Uno de los principales desafíos se encuentra en 12 comunidades indígenas de los cantones de Limón, Talamanca y Turrialba, que permanecen incomunicadas debido a las condiciones provocadas por las lluvias.
Desde el martes, las autoridades comenzaron un operativo aéreo para trasladar asistencia a estas poblaciones. Hasta ahora, 650 familias indígenas han recibido alimentos como parte de las acciones de respuesta.
Sin embargo, las condiciones meteorológicas impidieron continuar con los vuelos durante este jueves.
Picado aseguró que esto no significa que la atención vaya a detenerse y explicó que las operaciones aéreas se retomarán apenas exista una ventana de condiciones favorables que permita ingresar a las comunidades con seguridad.
Mientras los vuelos permanecen suspendidos temporalmente, los equipos de emergencia mantienen la distribución de ayuda mediante rutas terrestres.
Este jueves se movilizan 1.300 raciones de alimentos y kits de higiene para atender las necesidades de familias afectadas en diferentes cantones.
La ayuda está dirigida a comunidades de Pococí, Guácimo, Siquirres, Matina y Talamanca, entre otros territorios que han sufrido los efectos de las lluvias.
La estrategia busca mantener el suministro de productos esenciales mientras las condiciones meteorológicas continúan dificultando el acceso a algunas zonas.
El monitoreo realizado durante la mañana de este jueves confirmó que las lluvias continúan en Sarapiquí, la Zona Norte y gran parte del Caribe.
La situación genera preocupación debido a que, además del aumento en los niveles de los ríos, los suelos presentan una elevada saturación, condición que puede incrementar el riesgo de inundaciones y otros incidentes asociados con las precipitaciones.
“En el monitoreo de esta mañana se reporta que las lluvias continúan en Sarapiquí, zona norte y gran parte del Caribe, donde además de los ríos se encuentran crecidos y con alto nivel de saturación de suelos”, señaló Picado.
Las autoridades mantienen vigilancia sobre las zonas que presentan mayor vulnerabilidad y coordinan las acciones de respuesta con los comités municipales de emergencia.
La CNE hizo un llamado a la población para que mantenga la atención ante los cambios en las condiciones del tiempo, particularmente en las comunidades donde continúan las lluvias y existen ríos crecidos.
El hecho de que algunas personas hayan podido regresar a sus viviendas no significa que la emergencia haya terminado. 773 personas todavía permanecen en albergues, mientras continúan las labores para asistir a las poblaciones que enfrentan dificultades de acceso.
“Por ello, la CNE ha generado un trabajo articulado con los comités municipales de emergencia para poder atender con prontitud los diferentes territorios”, indicó Picado.
La institución continuará evaluando las condiciones meteorológicas y de acceso para determinar cuándo será posible reanudar el operativo aéreo hacia las comunidades indígenas incomunicadas.
Mientras tanto, los equipos de emergencia mantendrán la atención terrestre y la distribución de suministros, en una emergencia que continúa afectando principalmente a sectores de la Zona Norte y el Caribe costarricense.