El hombre también obligaba a la menor a hacer entregas de drogas en horas de la madrugada
Redacción- Un impactante caso de explotación infantil, trata de personas y narcotráfico ha sacudido a la comunidad de Desamparados y Alajuelita, luego de que las autoridades judiciales lograran desmantelar una red de abusos que se prolongó en el anonimato durante tres años. Lo que inició como un aparente contacto en redes sociales terminó convirtiéndose en una pesadilla de explotación laboral y abuso sexual en perjuicio de una menor de edad, un hecho que mantiene consternado al país por la frialdad con la que operaba el sospechoso.
El Juzgado Penal de Hatillo dictó hoy seis meses de prisión preventiva en contra de un hombre de apellido Gómez. El imputado fue capturado tras un minucioso allanamiento dirigido por el Ministerio Público y ejecutado por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en su vivienda, ubicada en la localidad de Los Guido, en Desamparados. Durante la intervención policial, las autoridades lograron el decomiso de evidencia informática, documentación y otras pruebas de alto interés para el desarrollo de la causa penal.
Según los informes oficiales de la Fiscalía Adjunta contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes, los hechos delictivos comenzaron en el año 2022, cuando la víctima tenía apenas nueve años de edad, y se extendieron de forma continua hasta el 2025, momento en el que la menor cumplió los 12 años. Las investigaciones preliminares apuntan a que Gómez utilizó perfiles en redes sociales para captar y ganarse la confianza de la ofendida, aprovechando su vulnerabilidad para iniciar el ciclo de sometimiento.
Una vez que logró el control sobre la niña, el sospechoso la introdujo a la fuerza en el mundo del crimen organizado. Bajo constantes amenazas y dinámicas de explotación laboral forzada, el hombre obligaba a la menor a empacar dosis de sustancias ilícitas dentro de su vivienda. Pero el horror no terminaba ahí: la niña también era forzada a salir a la calle durante altas horas de la madrugada para distribuir los estupefacientes en diferentes barrios del cantón de Alajuelita, exponiendo su vida en zonas de alta peligrosidad.
De manera paralela a la actividad del narcotráfico, el Ministerio Público confirmó que Gómez aprovechaba su posición de superioridad y manipulación para cometer delitos de índole sexual. Se sospecha que el hombre le exigía a la menor el envío de fotografías y videos con contenido sexual explícito. Como método de coacción y recompensa, el sujeto le pagaba la suma de ₡10.000 por cada imagen que ella le compartiera. Asimismo, el imputado enviaba material pornográfico a la niña, corrompiendo por completo su entorno delictivo y psicológico.
Actualmente, las autoridades judiciales tramitan este aberrante caso bajo el expediente número 25-019164-0042-PE. A Gómez se le atribuyen formalmente los graves delitos de trata de personas con fines de trabajo o servicios forzados, corrupción de menores y actos sexuales remunerados. La Fiscalía continuará con la recolección de testimonios y análisis de la prueba tecnológica decomisada en Los Guido para asegurar una acusación sólida de cara a un futuro juicio, mientras la menor ya se encuentra bajo el abordaje y la protección de los profesionales en psicología del Poder Judicial.