El príncipe Harry y Meghan Markle se preparan para un importante cambio familiar. Después de varios años viviendo en Estados Unidos, los duques de Sussex regresarán al Reino Unido junto a sus hijos, Archie y Lilibet, para permanecer durante un periodo prolongado en el país.
Según informó este jueves The Associated Press, la decisión no significa que Harry y Meghan retomarán sus funciones como miembros activos de la familia real. La pareja continuará desarrollando sus propios proyectos y mantendrá su independencia de la institución.
Uno de los cambios más significativos será para sus hijos. Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5, comenzarán a estudiar en el Reino Unido a partir de septiembre. La familia tampoco se instalará en una residencia perteneciente a la Corona, sino en una propiedad privada ubicada en las afueras de Londres.
El regreso ocurre seis años después de que Harry y Meghan decidieran abandonar sus funciones como miembros principales de la realeza británica y establecerse en California, una decisión que abrió una etapa marcada por fuertes diferencias con algunos integrantes de la familia real.
La vuelta a territorio británico también ha generado nuevas especulaciones sobre un posible acercamiento familiar. Harry ha tenido encuentros recientes con su padre, el rey Carlos III, mientras que su relación con su hermano, el príncipe William, continuaría siendo más distante.
Por ahora, lo que sí está claro es que Harry y Meghan regresan al Reino Unido, pero no a la vida como miembros activos de la realeza, abriendo así un nuevo capítulo en una historia que ha mantenido la atención mundial desde su salida en 2020.