loader
Loading...

Fingieron ser clientes y las atacaron: denuncian brutal agresión contra tres mujeres trans en Cartago

Leonela frecuenta el sector del asilo en Cartago. En la foto una de sus lesiones.

AM Prensa

Loading...
Una de las víctimas asegura que un hombre le preguntó cuánto cobraba por sus servicios y, cuando se acercó al vehículo, sacó una pistola y comenzó a dispararle balines. El ataque habría continuado contra otras dos trabajadoras sexuales
Loading...
Loading...

Tres mujeres trans denunciaron haber sido atacadas con una pistola de balines por los ocupantes de un vehículo que recorrió varias veces las inmediaciones del asilo, en barrio El Carmen de Cartago.

El incidente ocurrió la noche del jueves anterior, presuntamente entre las 10:00 p. m. y las 11:00 p. m., cuando las afectadas se encontraban en distintos puntos cercanos realizando trabajo sexual.

Una de las víctimas fue identificada como Leonela Sequeira Chavarría, de 56 años y vecina de Cocorí de Agua Caliente, quien asegura haber recibido tres impactos de balines en diferentes partes del cuerpo.

De acuerdo con su relato, ella se encontraba sentada en la parada de autobuses de Llano Grande, ubicada a un costado de El Asilo, cuando observó pasar varias veces un vehículo de color azul.

Leonela asegura que el automóvil recorrió el sector al menos tres veces. En principio, habría visto únicamente al conductor, a quien describió como un hombre corpulento y con anteojos.

Sin embargo, durante la última vuelta apareció un segundo ocupante.

Fingieron ser clientes

Según la denuncia, el pasajero llamó a Leonela y le preguntó cuánto cobraba por sus servicios sexuales. El hombre aparentemente le indicó que no debía preocuparse por el conductor porque supuestamente era su chofer.

Leonela se levantó y caminó hasta la ventana del vehículo, sin imaginar que se trataba de una aparente trampa para acercarla.

“Yo me pongo de pie pensando que me iban a dar un cigarrillo, porque lo noté interesado, pero el interés de él era agredirme y hacerme daño”, relató.

Cuando llegó junto al automóvil, el pasajero presuntamente sacó una pistola pequeña y comenzó a dispararle.

En ese momento, Leonela creyó que estaba a punto de morir.

“Yo pensé: las balas no van a doler cuando me entren. Pedí perdón por mis pecados y le pedí perdón a Dios, porque no sabía si era una pistola de verdad”, manifestó.

Aunque el sonido de las detonaciones era más bajo que el de un arma de fuego convencional, la víctima asegura que durante los primeros segundos no logró determinar qué tipo de pistola estaba utilizando el atacante.

Recibió tres impactos

Leonela indicó que el hombre accionó el arma en reiteradas ocasiones y que tres balines alcanzaron su cuerpo.

Uno de los proyectiles la golpeó en la muñeca derecha y otro en la rodilla derecha. La afectada asegura que los balines no quedaron incrustados, pero le provocaron lesiones, dolor intenso y enrojecimiento.

“Me dispararon varias veces, pero solo me pegaron tres balines. Me ha molestado mucho, tengo rojo alrededor y no puedo dormir porque la rodilla me duele”, explicó.

La mujer manifestó su intención de acudir a un centro médico para determinar si las heridas presentan alguna infección y recibir el tratamiento correspondiente.

Loading...
Loading...

Ataque habría continuado

Tras dispararle a Leonela, los ocupantes del vehículo aceleraron y continuaron su recorrido por el sector.

La denunciante asegura que, pocos metros después, los sospechosos dispararon contra otra de sus compañeras y posteriormente atacaron a una tercera mujer, quien se encontraba aproximadamente a 300 metros.

Una de las afectadas habría recibido impactos en los brazos, mientras que otra, conocida como “La Gato”, habría sido golpeada por un balín en el rostro, cerca de uno de sus ojos.

“A las tres nos dispararon. A La Gato le dieron en la cara y no podía abrir el ojo. ¿Por qué vienen a hacer ese daño?”, cuestionó Leonela.

La mujer sostiene que no tiene enemigos ni había tenido problemas previos que pudieran explicar lo sucedido. Por esa razón, considera que se trató de una agresión deliberada contra ellas.

Quiere dejar las calles

El ataque llevó a Leonela a reiterar su deseo de abandonar el trabajo sexual y conseguir un empleo estable que le permita dejar de arriesgar su vida durante las noches.

A sus 56 años, asegura sentirse cansada y desea recibir una oportunidad para desempeñarse en labores de limpieza, cocina o lavado de platos.

Leonela contó que tiene experiencia trabajando como cocinera y que ya preparó su currículo. Incluso fue llamada para participar en un proceso de contratación en una empresa de la Zona Franca de Cartago, pero todavía espera avanzar a la siguiente etapa.

También reconoció que necesita obtener el carné de manipulación de alimentos para ampliar sus posibilidades de conseguir empleo.

“Yo cocino y he trabajado como cocinera. También puedo limpiar casas o lavar platos. Lo que quiero es que me den una oportunidad”, expresó.

Finalmente, Leonela hizo un llamado a comerciantes, empresarios y familias cartaginesas que necesiten contratar personal para que la tomen en cuenta. Si desea ayudarla puede escribirle al WhatsApp +506 6162-9801

La afectada espera que su denuncia permita identificar a los responsables, evite nuevas agresiones en el sector y, al mismo tiempo, le abra una puerta para abandonar definitivamente las calles y comenzar una vida con mayor estabilidad y seguridad.


Imagen de las lesiones en una mano y pierna de Leonela.

AM Prensa