El diputado del Frente Amplio emitió un comunicado urgente tras el bochorno legislativo, tildando sus propias palabras hacia la mandataria Laura Fernández como una "expresión desafortunada" que retira "sin condiciones".
Redacción- En un intento desesperado por contener el incendio político que él mismo provocó en Cuesta de Moras, el diputado de la bancada del Frente Amplio, Edgardo Araya, reculó públicamente tras insultar a la presidenta de la República, Laura Fernández. La presión unánime de las bancadas y la inminencia de una denuncia por violencia de género obligaron al legislador a publicar una retractación total pocas horas después de que la sesión del Congreso tuviera que ser suspendida por el caos.
El legislador se convirtió en el blanco de todas las críticas tras afirmar en el espacio de control político que la mandataria "se hace la tontita" para defender las millonarias pensiones de los exgobernantes. Aunque inicialmente en el Plenario intentó minimizar el agravio ensayando una confusa justificación semántica ante la presidenta legislativa Yara Jiménez —alegando que decir "se hace" no es lo mismo que decir "es" tonta—, el posterior abandono masivo del oficialismo y el repudio generalizado lo forzaron a cambiar radicalmente de estrategia.
Por medio de un comunicado oficial divulgado de forma urgente, Araya asumió una postura de total sumisión política y arrepentimiento. "El día de hoy en el Plenario Legislativo empleé un término inapropiado. Fue una expresión desafortunada, me disculpo y la retiro sin condiciones", reza textualmente el documento con el que el frenteamplista intenta apagar las demandas de sanción en su contra.