La vivienda era alquilada por uno de los dos sospechosos detenidos tras el decomiso de aproximadamente una tonelada de cocaína en La Guácima de Alajuela.
Redacción- La Policía de Control de Drogas (PCD) realizó este jueves un allanamiento en una vivienda ubicada en San Antonio de Escazú, como parte de la investigación relacionada con el decomiso de aproximadamente una tonelada de cocaína efectuado el pasado fin de semana en La Guácima de Alajuela.
El operativo que permitió localizar la droga contó con la participación de oficiales del Ministerio de Seguridad Pública y agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). Ahora, los investigadores ampliaron las diligencias y llegaron hasta una propiedad que estaría vinculada con uno de los sospechosos.
De acuerdo con la PCD, la casa era alquilada por el venezolano de apellido Ramírez, uno de los dos hombres detenidos tras el decomiso. Según las pesquisas, este sujeto presuntamente tendría entre sus funciones transportar la cocaína de un lugar a otro.
Durante el allanamiento de este jueves, los agentes antidrogas localizaron $20.100 en efectivo, además de dos vehículos que quedaron bajo decomiso como parte de las diligencias de investigación.
Uno de los automotores llamó particularmente la atención de los oficiales, debido a que contaba con un compartimiento oculto que habría sido utilizado para transportar estupefacientes.
La vivienda intervenida en Escazú forma parte de las pesquisas que buscan determinar la estructura detrás del cargamento de cocaína decomisado días atrás. La PCD mantiene abierta la investigación para establecer el papel que habría desempeñado cada una de las personas involucradas.
La droga decomisada el fin de semana se presume que tendría como destino Norteamérica y, de acuerdo con la información suministrada por las autoridades, estaría relacionada con el Cártel de Jalisco Nueva Generación, organización criminal que opera en México.
Por este caso permanecen detenidos un hombre de apellido Vidaurre, de nacionalidad nicaragüense, y Ramírez, de nacionalidad venezolana. Ambos cumplen actualmente tres meses de prisión preventiva, mientras avanzan las investigaciones judiciales.
El nuevo allanamiento permitió a la PCD sumar dinero en efectivo y vehículos a las evidencias relacionadas con el caso, mientras las autoridades continúan tratando de determinar la ruta y la organización detrás del millonario cargamento de droga.