“Están detrás de unos 360 homicidios”: la escalofriante cifra que revela por qué capturar a El Diablo era una misión de alto riesgo
La captura de Alejandro Arias Monge, alias “El Diablo”, no solo representó sacar de circulación al hombre más buscado del país.
La captura de Alejandro Arias Monge, alias “El Diablo”, no solo representó sacar de circulación al hombre más buscado del país.
Detrás del operativo también estaba el objetivo de golpear una de las estructuras criminales más violentas que han operado en Costa Rica.
Durante la conferencia de prensa posterior al operativo realizado en San Bernardino de Sarapiquí, Michael Soto explicó que los agentes sabían desde el principio que enfrentarían una resistencia armada.
La razón iba mucho más allá de la peligrosidad individual de los sospechosos.
“Estos sujetos y sus estructuras criminales las tenemos vinculadas aproximadamente con 360 homicidios, y cuidado si no más. Estoy hablando de las estructuras criminales, no de los sujetos”, afirmó el director del OIJ.
Soto aclaró que esa cifra corresponde a los grupos criminales dirigidos o relacionados con alias “El Diablo”, alias “Tan” y los demás integrantes de la organización, y no significa que esas muertes sean atribuidas directamente a una sola persona.
Precisamente por ese historial de extrema violencia, el OIJ diseñó un operativo con grupos tácticos, vigilancia especializada y un amplio perímetro de seguridad.
Las autoridades también habían confirmado que la organización contaba con fusiles de guerra y mantenía vigilancia permanente mediante drones para detectar cualquier movimiento policial.
Por ello, antes del ingreso a la propiedad, los mandos del OIJ incluso contemplaron la posibilidad de que el operativo dejara oficiales fallecidos.
“Sabíamos que iba a ser peligroso, sabíamos que iba a ser complejo. Valoramos incluso que pudiéramos tener bajas de nuestros muchachos”, recordó Soto.
El enfrentamiento terminó prolongándose durante unos 45 minutos, dejó ocho oficiales heridos y culminó con la captura de alias “El Diablo” y alias “Tan”, además de la muerte de otro integrante de la organización criminal.
Las autoridades consideran que la detención representa uno de los golpes más importantes contra las estructuras del narcotráfico y del sicariato registrados en los últimos años en Costa Rica.