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Del caso Brujas al expediente Shark: así han golpeado las investigaciones al fútbol tico

Desde la condena a Minor Vargas en 2012 hasta las investigaciones más recientes contra dirigentes de Primera y Segunda División, Costa Rica arrastra más de una...

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Del caso Brujas al expediente Shark: así han golpeado las investigaciones al fútbol tico
Del caso Brujas al expediente Shark: así han golpeado las investigaciones al fútbol tico. Fotografía: AM Prensa.

Desde la condena a Minor Vargas en 2012 hasta las investigaciones más recientes contra dirigentes de Primera y Segunda División, Costa Rica arrastra más de una década de casos que vinculan al balompié nacional con el crimen organizado y el narcotráfico.

El primer caso que puso al fútbol costarricense bajo la lupa por lavado de dinero fue el de Minor Vargas, expresidente de Brujas F.C., club fundado el 20 de abril de 2004 en San José, y quien también dirigió al Deportivo Saprissa y a Barrio México. El 30 de abril de 2012, una corte del condado de Richmond, Virginia, lo declaró culpable de siete delitos de fraude y tres de lavado de dinero. El juez John Gibney lo condenó a 60 años de cárcel, tras figurar como presidente de la reaseguradora Provident Capital Indemnity, empresa que sirvió de fachada para el fraude. Según la Fiscalía costarricense, la estafa que lideraba Vargas ascendía a los 670 millones de dólares según la condenatoria estadounidense. El golpe judicial tuvo un efecto directo sobre el club: en abril de 2011, ante los problemas económicos derivados del arresto de Vargas, el empresario Juan Luis Hernández Fuertes asumió la administración de la franquicia de Brujas por cinco años, y el equipo Orión F.C. terminó reemplazándolo en la Primera División a partir de ese torneo.

Un caso paralelo, pero de desenlace distinto, fue el de Carlos Howden Pascal, presidente de Limón F.C. En junio de 2011, Pascal fue detenido por el OIJ, acusado de legitimación de capitales, y sus cuentas bancarias fueron congeladas. Sin embargo, fue absuelto en 2015 y en 2019 retomó el control del club, aunque el equipo atravesó años de inestabilidad financiera mientras tanto.

Más de una década después, otro nombre ligado al fútbol limonense reavivó el tema: Celso Gamboa, expresidente de Limón F.C. en 2020. Gamboa fue detenido en junio de 2025 tras una orden de arresto del Tribunal para el Distrito Este de Texas, junto con Edwin López Vega, alias "Pecho de Rata," acusados de tráfico internacional de drogas. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos señaló que Gamboa habría lavado dinero del narcotráfico mediante su bufete y el club Limón Black Star. El presidente de este último, Cristian Williams, aseguró que el club no tiene ninguna relación con lo sucedido con Gamboa, aclarando que este no es directivo, patrocinador ni abogado de la institución. No obstante, el propio Gamboa había declarado en 2022 a la prensa que era socio del club, lo que generó dudas sobre el alcance real de esa negativa.

El caso más reciente involucra a AD San Carlos, aunque de forma indirecta. El investigado es Juan Luis Barboza Pilarte, un pastor evangélico que cumple prisión preventiva como sospechoso de integrar una organización dedicada al lavado de dinero del narcotráfico en el caso Shark. Barboza mantuvo negocios con Rodrigo García Brenes, vocal de la junta directiva de AD San Carlos y propietario de la piñera Exportaciones Norteñas, entre ellos préstamos para compra de propiedades y el traspaso de un vehículo. Esa empresa no está siendo investigada, según fuentes consultadas. La defensa de Barboza atribuyó ingresos de 80 millones de dólares, movidos en los últimos siete años, a contratos de subcontratación de personal con esa piñera.

El caso Shark perdió intensidad en los últimos meses: Barboza Pilarte salió de la cárcel tras 22 meses de prisión preventiva, luego de que un juez de crimen organizado determinara que la probabilidad de su participación en el delito se diluyó, al acreditarse un negocio formal y la ausencia de vínculo con la organización narcotraficante principal. Ahora deberá firmar semanalmente ante la Fiscalía de San Carlos mientras continúa el proceso. Con el precedente de Brujas, el desenlace absolutorio de Pascal y las negativas de Limón Black Star aún sin resolver del todo, el fútbol costarricense sigue bajo la mirada de las autoridades como una actividad de alto riesgo para el lavado de activos.

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