Los mensajes al celular que tantos dolores de cabeza causan tienen los días contados
La Sutel ordenó a las operadoras bloquear los mensajes fraudulentos antes de que lleguen a los celulares, una medida que busca poner freno a una de las estafas...
La Sutel ordenó a las operadoras bloquear los mensajes fraudulentos antes de que lleguen a los celulares, una medida que busca poner freno a una de las estafas que más molestias y pérdidas ha provocado entre los usuarios.
Las interminables cadenas de mensajes de texto que prometen premios, alertan sobre falsas cuentas bancarias o intentan robar información personal podrían comenzar a tener los días contados. La Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) aprobó una nueva normativa que obligará a todas las empresas de telefonía a tomar medidas para bloquear este tipo de fraudes antes de que lleguen a los celulares de los costarricenses.
La decisión busca poner un alto al llamado "smishing", una modalidad de estafa que en los últimos años ha saturado los teléfonos de miles de personas con mensajes que aparentan provenir de bancos, instituciones públicas o reconocidas empresas. El objetivo de los delincuentes es engañar a las víctimas para que entreguen contraseñas, datos bancarios o códigos de verificación mediante enlaces fraudulentos.
Con la nueva regulación, las operadoras deberán diferenciar los mensajes enviados entre personas de aquellos generados por empresas o aplicaciones, lo que permitirá detectar con mayor facilidad las comunicaciones sospechosas. Además, estarán obligadas a bloquear los mensajes maliciosos antes de que lleguen a los usuarios y a rastrear el origen de cada SMS que circule por sus redes para identificar posibles ataques.
La Sutel también autorizó a las compañías a utilizar herramientas de inteligencia artificial para reconocer patrones de fraude y fortalecer la seguridad de sus plataformas, una medida que busca adelantarse a las nuevas estrategias utilizadas por los ciberdelincuentes.
Eso sí, el cambio no será inmediato. Las empresas de telefonía tendrán un plazo de hasta 18 meses para implementar todas las medidas exigidas por la normativa.
La regulación también establece reglas estrictas para proteger la privacidad de los usuarios. La información recopilada para detectar intentos de fraude solo podrá utilizarse con fines de seguridad y deberá eliminarse una vez cumplido ese propósito.