Brasil presume un récord que ninguna selección ha podido romper en los Mundiales
La Canarinha volvió a demostrar por qué es sinónimo de regularidad en las Copas del Mundo. Más allá de sus cinco títulos, existe una marca histórica que la...
La Canarinha volvió a demostrar por qué es sinónimo de regularidad en las Copas del Mundo. Más allá de sus cinco títulos, existe una marca histórica que la convierte en la selección más dominante de la fase de grupos desde hace más de cuatro décadas
Hablar de Brasil en una Copa del Mundo es hablar de historia, tradición y una regularidad que muy pocas selecciones han logrado sostener a lo largo del tiempo.
Mientras las grandes potencias suelen alternar campañas brillantes con otras decepcionantes, la Canarinha presume un registro que ninguna otra selección ha sido capaz de igualar.
Brasil suma ya once ediciones consecutivas terminando como líder de su grupo en la Copa del Mundo, una impresionante racha que comenzó en España 1982 y que continúa vigente en el Mundial de Norteamérica 2026.
El dato suele confundirse con otra estadística igualmente llamativa: la última derrota brasileña en una fase de grupos ocurrió el 23 de junio de 1998, cuando cayó 2-1 frente a Noruega en Francia.
Sin embargo, el verdadero récord histórico es otro: desde hace más de cuatro décadas, Brasil siempre termina la primera fase en el primer lugar de su zona, sin importar los rivales o el formato del torneo.
Ese dominio refleja la enorme consistencia de una selección que convierte los inicios de los Mundiales en una auténtica declaración de intenciones.
La fortaleza brasileña en esta instancia también queda reflejada en otro dato contundente: para encontrar la última vez que la selección quedó eliminada en la fase de grupos hay que remontarse hasta Inglaterra 1966, hace ya seis décadas.
Desde entonces, Brasil no solo ha superado sistemáticamente la primera ronda, sino que casi siempre lo ha hecho imponiendo condiciones desde el primer lugar.
A lo largo de este período han cambiado generaciones, entrenadores y estilos de juego, pero la capacidad de la Verdeamarela para dominar su grupo se ha mantenido prácticamente intacta.
En Norteamérica 2026 volvió a extender esa tradición y reafirmó una estadística que explica por qué continúa siendo una de las selecciones más respetadas del planeta.
En un Mundial donde abundan las sorpresas, Brasil sigue demostrando que la regularidad también puede convertirse en un récord histórico.