Sacerdote tico se declara culpable en Estados Unidos por agresión sexual a un adolescente y ahora irá tras las rejas
El religioso admitió los hechos ante un tribunal en Idaho; deberá cumplir al menos tres años antes de optar por libertad condicional.
El religioso admitió los hechos ante un tribunal en Idaho; deberá cumplir al menos tres años antes de optar por libertad condicional.
Redacción- El sacerdote costarricense Roberto “Toto” Méndez Esquivel fue condenado a 15 años de prisión en Estados Unidos tras declararse culpable de un delito de agresión sexual contra un menor de edad.
La sentencia fue dictada por el Tribunal del Distrito del Condado de Canyon, en el estado de Idaho, luego de que el religioso admitiera su responsabilidad en los hechos.
De acuerdo con lo informado por autoridades eclesiásticas: “El tribunal le impuso una pena de 3 años de prisión fija, seguidos de 12 años de prisión indeterminada, para una pena total de 15 años, según la ley de Idaho. La parte fija de la condena corresponde al tiempo que deberá cumplir antes de poder optar a la libertad condicional. También deberá registrarse como delincuente sexual en el estado de Idaho”.
Tras conocerse la condena, el obispo Peter Christensen expresó su reacción ante el caso: “Mi más sentido pésame a la víctima y a todos los afectados por esta profunda traición a la confianza. Como ahora sabemos, las acciones de este sacerdote contrastan radicalmente con la vocación a la que fue llamado a vivir fielmente en Cristo. Como saben, la diócesis de Boise respondió de inmediato a estas acusaciones cuando se presentaron por primera vez. Desde entonces, hemos cooperado plenamente con las autoridades civiles durante todo este proceso”.
Según documentos judiciales, los hechos ocurrieron el 14 de agosto de 2025, cuando Méndez contactó a la víctima —un menor de entre 16 y 17 años— a través de una aplicación digital. Posteriormente, ambos se encontraron en un parque, donde se habrían producido los actos sexuales.
El sacerdote, originario de Esparza, fue detenido ese mismo mes en la ciudad de Nampa, Idaho, tras las denuncias en su contra.
El caso ha generado fuerte repercusión tanto en Costa Rica como en Estados Unidos, en medio de un creciente escrutinio sobre conductas indebidas dentro de instituciones religiosas.