Madre rompe en llanto frente a la escena: los gritos que volvieron a estremecer Esparza tras el asesinato de padre e hijo
El regreso al lugar donde todo ocurrió terminó en un momento imposible de olvidar. Horas después del brutal ataque que le arrebató la vida a un hombre y a su...
El regreso al lugar donde todo ocurrió terminó en un momento imposible de olvidar. Horas después del brutal ataque que le arrebató la vida a un hombre y a su hijo de apenas 12 años, el dolor volvió a apoderarse de la escena… esta vez en forma de gritos desgarradores.
La tarde caía en Espíritu Santo de Esparza cuando la calma aparente se rompió otra vez. No fueron disparos, sino el llanto incontenible de una madre y su hija mayor, quienes llegaron hasta la vivienda donde, horas antes, habían asesinado a su esposo y a su niño.
El impacto fue inmediato. Apenas pusieron un pie en el sitio, ambas colapsaron emocionalmente. Familiares y vecinos intentaron sostenerlas mientras los gritos de dolor retumbaban en la calle, en el mismo lugar que minutos antes había estado acordonado por las autoridades.
Ellas no estaban en el país cuando ocurrió la tragedia. Se encontraban de viaje en Colombia y recibieron la noticia a la distancia. El regreso no fue un alivio, sino un golpe directo a la realidad: enfrentarse cara a cara con el sitio donde todo terminó.
Para ese momento, agentes judiciales ya habían levantado los cuerpos, pero el ambiente seguía cargado. Restos del operativo, miradas de vecinos y un silencio tenso rodeaban la vivienda. Todo recordaba lo ocurrido.
De acuerdo con información preliminar, padre e hijo habían salido juntos en horas de la mañana, aparentemente con la intención de comprar pan. Fue en ese trayecto donde fueron interceptados y atacados a balazos, sin oportunidad de escapar.
Ambos recibieron múltiples impactos, en un hecho que, por la cantidad de disparos y el tipo de armamento utilizado, ha generado una fuerte conmoción no solo en la comunidad, sino en todo el país.
La investigación está en manos de la Fiscalía de Puntarenas, mientras el OIJ continúa con la recolección de indicios y el análisis de la escena para tratar de esclarecer el móvil del doble homicidio.
Lo que sí queda claro es que, más allá de las balas, hay heridas que apenas empiezan a abrirse… y un dolor que ese barrio difícilmente va a olvidar.