El VAR no ha sido justo en el fútbol tico: Este es el equipo más afectado por sus fallos
Datos señalan que el equipo manudo acumula la mayor cantidad de jugadas en contra desde la llegada del videoarbitraje al fútbol nacional.
Datos señalan que el equipo manudo acumula la mayor cantidad de jugadas en contra desde la llegada del videoarbitraje al fútbol nacional.
Redacción- La implementación del VAR en el fútbol costarricense llegó con la promesa de mejorar la justicia arbitral y reducir errores en jugadas determinantes. Sin embargo, a varios meses de su debut, la herramienta continúa generando polémica en el campeonato nacional.
El sistema se estrenó oficialmente el 10 de septiembre de 2024, en el partido disputado en el estadio Edgardo Baltodano Briceño entre Municipal Liberia y el Club Sport Cartaginés, marcando un antes y un después en el arbitraje local.
Desde entonces, el VAR ha sido protagonista constante de debate debido a decisiones cuestionadas que han impactado resultados. Entre las principales críticas se encuentran goles anulados de forma polémica, penales no sancionados, jugadas que no fueron revisadas y decisiones que, pese al uso de la tecnología, no se corrigieron.
De acuerdo con datos del periodista y estadístico, Joseph Fernández, hasta el 22 de abril se contabilizan 20 errores arbitrales o intervenciones incorrectas no corregidas por el VAR.
Dentro de ese análisis, destaca un equipo por encima del resto: la Liga Deportiva Alajuelense.
El conjunto rojinegro registra siete jugadas en contra relacionadas con decisiones polémicas del VAR, lo que representa aproximadamente un 35% del total de errores identificados. Ningún otro club se acerca a esa cifra, ya que los demás contabilizan como máximo tres incidencias.
Estos números colocan a Alajuelense como el equipo más afectado por la implementación del videoarbitraje en el país, alimentando la discusión sobre la consistencia y aplicación del sistema.
El debate sobre la efectividad del VAR sigue abierto en el fútbol nacional. Mientras algunos sectores lo defienden como una herramienta necesaria para modernizar el arbitraje, otros insisten en que su aplicación aún presenta fallas que generan desconfianza en cada jornada del torneo.