Avionetas, cocaína y rutas clandestinas: así operaba la red del Cartel de Sinaloa que vuelve a golpear Costa Rica
Las nuevas detenciones en Puntarenas y Guanacaste destapan el engranaje oculto que permitía mover droga hacia México y Estados Unidos con apoyo logístico desde...
Las nuevas detenciones en Puntarenas y Guanacaste destapan el engranaje oculto que permitía mover droga hacia México y Estados Unidos con apoyo logístico desde suelo tico.
Lo que comenzó como una serie de allanamientos simultáneos ahora revela una estructura más compleja de lo que se creía. Las autoridades no solo buscan capturar a cuatro sospechosos, sino terminar de desarmar una red que habría convertido a Costa Rica en punto clave para el envío de cocaína en avionetas.
De acuerdo con las investigaciones de la Policía de Control de Drogas, la Dirección de Inteligencia y Análisis Criminal y agencias internacionales, el grupo intervenido tenía un rol estratégico: asegurar combustible, coordinar seguridad y facilitar condiciones para que aeronaves despegaran cargadas con droga rumbo a México y Estados Unidos.
Ese esquema, según los investigadores, operaba con precisión. Las pistas clandestinas eran acondicionadas con iluminación portátil, llantas y otros insumos que permitían el aterrizaje y despegue en zonas remotas, especialmente en Guanacaste.
El historial de esta organización refuerza la gravedad del caso. En abril del 2025, un golpe en Quepos dejó al descubierto parte de la operación tras el decomiso de 840 kilos de cocaína en un yate, junto a más de 12 mil dólares. En ese momento, tres mexicanos fueron detenidos como piezas clave del entramado.
Pero la red no se detuvo. En diciembre del mismo año, otra intervención en Liberia permitió incautar 400 kilos de cocaína, armas, combustible y equipo especializado para pistas clandestinas, además de capturar a cuatro integrantes más.
Ahora, con los nuevos allanamientos, las autoridades intentan cerrar el círculo sobre quienes habrían mantenido viva la logística del narcotráfico, incluso después de los golpes anteriores.
En el operativo participan también la Unidad Especial de Intervención y la Fuerza Pública, lo que evidencia el nivel de riesgo y la magnitud de la estructura investigada.
Mientras avanzan las diligencias, una línea de investigación toma fuerza: determinar si esta red tenía más enlaces dentro del país que seguían facilitando operaciones aéreas ilegales sin ser detectadas.
El resultado de este nuevo golpe podría marcar un antes y un después en la forma en que el narcotráfico utiliza territorio costarricense, pero también deja una pregunta abierta que inquieta a las autoridades: ¿cuántas operaciones lograron salir sin ser interceptadas?