Peajes sin filas ni frenazos: impulsan proyecto para que los carros pasen sin detenerse en Costa Rica
La propuesta busca eliminar las tradicionales agujas en los peajes y reemplazarlas por un sistema electrónico que cobre automáticamente mientras los vehículos...
La propuesta busca eliminar las tradicionales agujas en los peajes y reemplazarlas por un sistema electrónico que cobre automáticamente mientras los vehículos siguen en movimiento.
Redacción- Una iniciativa legislativa pretende cambiar por completo la forma en que se pagan los peajes en Costa Rica. El proyecto de ley 25.442 propone eliminar las barreras físicas y aplicar un sistema de cobro electrónico que permita a los vehículos pasar sin detenerse.
La propuesta es impulsada por el diputado Alexander Barrantes Chacón, quien plantea modernizar el sistema actual mediante tecnología utilizada en varios países del mundo para agilizar el tránsito en carreteras.
El plan consiste en sustituir los peajes tradicionales con agujas por un sistema automatizado que cobre de forma electrónica mediante dispositivos instalados en los vehículos o por medio de la lectura de placas. De esta forma, los conductores no tendrían que detenerse para pagar, lo que reduciría considerablemente las filas y las presas en estos puntos. 
Según los argumentos del proyecto, este tipo de tecnología permite disminuir el tiempo de paso por los peajes, ahorrar combustible y reducir las emisiones contaminantes generadas por los vehículos que permanecen detenidos o avanzan lentamente en largas filas.
El legislador asegura que el objetivo es mejorar la movilidad vial del país, especialmente en rutas donde los peajes se han convertido en un cuello de botella para miles de conductores que transitan diariamente.
Además, la iniciativa busca modernizar la infraestructura vial de Costa Rica y alinearla con sistemas tecnológicos que ya se utilizan en otras naciones para hacer más eficiente el tránsito y mejorar la competitividad del país.
Si el proyecto avanza en la Asamblea Legislativa, el país podría dar un paso hacia carreteras más ágiles y sostenibles, con menos presas y una experiencia de conducción mucho más fluida para quienes utilizan las principales rutas nacionales.