Golpe al narco en Cartago deja al descubierto la “droga azul” del Gordo Julio que marcaba su imperio
El distintivo que usaban para marcar su poder revela cómo operaba la estructura en uno de los puntos más calientes de la provincia
El distintivo que usaban para marcar su poder revela cómo operaba la estructura en uno de los puntos más calientes de la provincia
Un detalle que parecía menor terminó exponiendo toda una red criminal. La aparición de droga teñida de azul en Cartago no era casualidad: se trataba de una marca, un sello que identificaba a quién pertenecía el negocio en las calles.
Así lo confirmó el director regional de la Fuerza Pública de Cartago, Erick Calderón, tras una serie de allanamientos que golpearon directamente a la estructura liderada por alias “Gordo Julio”, organización que tenía su centro de operaciones en el proyecto Manuel de Jesús Jiménez.
“Las estructuras criminales tienen la tendencia de ponerle su propio sello a la droga que distribuyen. En este caso, le dan una decoración específica de color azul para saber que pertenece a esta estructura”, explicó Calderón.
De acuerdo con el jefe policial, el grupo operaba de forma altamente concentrada en esa zona de Cartago, donde no solo se dedicaban a la venta y distribución de droga, sino también a actividades como el lavado de dinero y su presunta vinculación con varios homicidios recientes.
“Es una organización criminal que está muy centralizada en esa zona como tal, además de otras actividades ilícitas como el lavado de dinero y su posible relación con homicidios que recientemente se han dado”, agregó.
Las autoridades también confirmaron que este grupo no actuaba solo. Investigaciones apuntan a una alianza con otras estructuras criminales para enfrentar a bandas rivales, lo que habría intensificado la violencia en la provincia.
“Se ha notado una alianza con otras estructuras para responder a las amenazas y agresiones de grupos rivales, y eso es parte de lo que ha venido ocurriendo en la zona”, señaló Calderón.
El operativo incluyó ocho allanamientos simultáneos, ejecutados tanto por la Policía de Control de Drogas como por el Organismo de Investigación Judicial, con el objetivo de desmantelar la red y detener a cerca de 20 sospechosos.
Como resultado de estas acciones, las autoridades lograron decomisar una importante cantidad de droga, lo que evidencia el nivel de operación de la organización. En total, se incautaron 309 puntas de cocaína, 824 envoltorios de crack, 2.239 envoltorios de marihuana y un kilogramo de marihuana comprimida.
Aunque varios fueron capturados, otros objetivos quedaron pendientes. Sin embargo, minutos después de los operativos, la Fuerza Pública logró ubicar y detener a nuevos implicados.
“Ya nosotros nos hemos dado a la tarea de localizarlos en los lugares donde ellos principalmente se mueven, y hace pocos minutos logramos ubicar a otros objetivos que no habían sido detenidos durante los allanamientos”, detalló.
Paralelamente, las autoridades iniciaron un control territorial en la zona para evitar que otros grupos tomen el control de los puntos de venta.
“El tema territorial lo vamos a asumir nosotros. Estamos haciendo control en toda la zona y trabajando en la revisión de búnkeres para iniciar procesos de demolición y evitar que sean retomados por otras estructuras”, afirmó Calderón.
Uno de los casos que más llamó la atención fue el de una vivienda utilizada como punto de droga, cuya propietaria, una funcionaria de la CCSS, habría tenido conocimiento de las actividades ilícitas.
“Según lo que manifestó el fiscal, la propietaria tenía conocimiento de lo que ocurría y no tomó medidas, por lo que el Ministerio Público valorará las acciones correspondientes”, indicó.
Las autoridades son claras: aunque la caída de esta estructura representa un golpe importante, la lucha no termina. El mayor reto ahora es evitar que el vacío de poder sea aprovechado por otras bandas.
En Cartago, la guerra por el control de la droga no se detiene… y ahora hasta el color revela quién manda en la calle.