¿Le dieron la señal? OIJ investiga si sicario tuvo cómplices dentro del gimnasio de Cartago
La forma directa y precisa en la que el sicario llegó hasta la víctima abrió una nueva línea de investigación. La Policía Judicial analiza si alguien dentro...
La forma directa y precisa en la que el sicario llegó hasta la víctima abrió una nueva línea de investigación. La Policía Judicial analiza si alguien dentro del gimnasio alertó al atacante para ejecutar el crimen sin margen de reacción.
No caminó al azar ni dudó un segundo. El sicario entró al gimnasio, cruzó el local y llegó directo a la máquina donde estaba su objetivo. Esa precisión ahora levanta una pregunta inquietante: ¿alguien desde adentro lo ayudó?
El Organismo de Investigación Judicial investiga una nueva hipótesis en torno al asesinato ocurrido la noche del lunes dentro de un gimnasio en Cartago: la posible participación de uno o más cómplices que habrían estado dentro del establecimiento.
Según el análisis de los videos de seguridad, el sicario ingresó al local y se dirigió de forma directa hasta la máquina de ejercicio donde se encontraba la víctima, un hombre de apellido Araya. No recorrió el lugar buscando ni mostró dudas sobre su ubicación.
Esta conducta ha llevado a los investigadores a considerar que el atacante pudo haber recibido información previa o en tiempo real desde el interior del gimnasio, lo que le permitió llegar exactamente al punto donde estaba su objetivo.
Otro elemento clave que analiza la Policía Judicial es la posición de la víctima al momento del ataque. Araya se encontraba sentado, de espaldas y concentrado en su rutina de ejercicios, una condición que fue aprovechada por el sicario para sorprenderlo por detrás.
El ataque fue inmediato. La víctima no tuvo tiempo de reaccionar ni de intentar defenderse, tal como se observa en el video que ha circulado tras el homicidio.
Para los investigadores, la coincidencia entre la llegada directa del sicario, la ubicación exacta de la víctima y el momento elegido refuerza la sospecha de una posible alerta previa, lo que convertiría el crimen en una acción aún más planificada.
La Policía Judicial revisa testimonios, movimientos de personas dentro del gimnasio y todos los registros disponibles para determinar si hubo colaboración interna o comunicación con el atacante antes de que ingresara armado al local.
Este nuevo enfoque se suma a otras líneas abiertas por el OIJ para esclarecer el homicidio ocurrido el lunes anterior, un hecho que no solo dejó una víctima mortal, sino que también reavivó el debate nacional sobre la inseguridad y la vulnerabilidad de espacios que hasta hace poco se consideraban seguros.