El fútbol los unió como grandes amigos pero ahora también rivales
El clásico que paraliza a Costa Rica no solo se juega por tres puntos. Este sábado, en una nueva edición del duelo mayor de la Liga Promerica, el balón traerá...
El clásico que paraliza a Costa Rica no solo se juega por tres puntos. Este sábado, en una nueva edición del duelo mayor de la Liga Promerica, el balón traerá consigo recuerdos. Historias compartidas y una amistad que se transforma en rivalidad por 90 minutos.
En el coloso de Tibás, el Deportivo Saprissa recibirá a la Liga Deportiva Alajuelense en un enfrentamiento que va más allá de lo táctico. En los banquillos estarán dos viejos conocidos del fútbol nacional: Hernán Medford y Óscar “Macho” Ramírez.
Ambos se convirtieron en glorias del balompié costarricense de la década de los 90 a partir del épico Mundial de Italia. Compartieron camerino, celebraciones y procesos que marcaron época. También coincidieron fuera de la cancha.
Entre el 2002 y 2006 trabajaron juntos en el cuerpo técnico del Saprissa, una etapa dorada para el club morado. Más adelante volvieron a unir caminos en la Selección Nacional durante el proceso eliminatorio rumbo a Sudáfrica 2010.
La vida, sin embargo, los fue llevando por rutas distintas.
Medford emprendió una amplia carrera en Centroamérica. Dirigió en Guatemala y Honduras, acumuló experiencia internacional y, con el paso del tiempo, regresó a Costa Rica para asumir retos importantes, entre ellos el Club Sport Herediano, donde conquistó títulos y reafirmó su perfil de técnico ganador.
Ramírez, por su parte, siguió construyendo su camino en el ámbito local. Tras su retiro como futbolista, hizo trayectoria en Santos de Guápiles y consolidó una era exitosa en Alajuelense. Más adelante tomó las riendas de la Selección Nacional y la condujo al Mundial de Rusia 2018.
Durante todos esos años nunca coincidieron directamente como rivales en un clásico con este contexto.
Óscar Ramírez, actual campeón nacional con la Liga Deportiva Alajuelense, llegará a Tibás para enfrentar a un Saprissa que vuelve a tener bajo su conducción a una de sus máximas figuras históricas: Hernán Medford.
El detalle no es menor. Ramírez también defendió la camiseta morada en los años 90. Conoce el camerino, la presión y el peso simbólico que tiene ese estadio.
Este sábado no solo se enfrentarán dos de los clubes más grandes del país. Se reencontrarán dos amigos que compartieron sueños y proyectos, y que hoy se mirarán de frente desde áreas técnicas opuestas.
El clásico, como siempre, promete intensidad.
Y quizá, después del pitazo final, más que un resultado quede una imagen: la de dos referentes del fútbol costarricense estrechándose la mano, sabiendo que su historia conjunta aún suma capítulos en el libro grande del balompié nacional.