¡Así eran los gigantes! Conozca al mastodonte y el perezoso gigante que habitaron en Cartago hace miles de años
Los fósiles fueron ubicados en la zona montañosa de Agua Caliente y tienen entre 10 mil y 40 mil años
Los fósiles fueron ubicados en la zona montañosa de Agua Caliente y tienen entre 10 mil y 40 mil años
Redacción- El reciente hallazgo de fósiles en Cartago, confirmado por el Museo Nacional de Costa Rica, no solo aporta nuevas piezas al registro paleontológico nacional, sino que permite imaginar cómo eran y cómo vivían los enormes animales que recorrieron el territorio durante el Pleistoceno.
Los restos pertenecen a un Cuvieronius —pariente de los mastodontes— y a un Eremotherium, uno de los perezosos terrestres más grandes que existieron en América.
El mastodonte que alcanzaba los cuatro metrosEl Cuvieronius era un proboscídeo, grupo que incluye a los elefantes actuales. Estudios paleontológicos estiman que podía alcanzar hasta cuatro metros de altura y pesar varias toneladas.
Entre sus principales características destacaban:
Largas defensas curvadas, que utilizaba para defenderse o remover vegetación.Trompa musculosa similar a la de los elefantes modernos.Cuerpo robusto adaptado a recorrer grandes extensiones.Habitaba zonas abiertas y bosques, donde se alimentaba de hojas, ramas y vegetación diversa. Su presencia en Centroamérica está documentada como parte del intercambio faunístico entre Norte y Suramérica durante la era glacial.
Un perezoso del tamaño de un elefante jovenEl Eremotherium, por su parte, era un perezoso terrestre gigante. Cuando se erguía sobre sus patas traseras podía superar los tres metros de altura. A diferencia de los pequeños perezosos arborícolas actuales, este animal vivía en el suelo.
Extremidades delanteras poderosas con grandes garras, útiles para alimentarse y defenderse.Cuerpo macizo y musculoso.Capacidad de incorporarse para alcanzar hojas altas.Era herbívoro y se alimentaba principalmente de hojas, brotes y frutos. Su tamaño lo protegía de la mayoría de depredadores de la época.
Un ecosistema muy distinto al actualAmbas especies formaban parte de la llamada megafauna pleistocénica, que habitó el territorio costarricense entre hace aproximadamente 10.000 y 40.000 años. Durante ese período, el clima era más frío y los paisajes incluían extensas sabanas y bosques distintos a los actuales.
La extinción de estos gigantes, ocurrida al final de la última glaciación, se atribuye a una combinación de factores como cambios climáticos y la expansión de los primeros grupos humanos en América.
Una ventana al pasado profundoEl hallazgo en Cartago no solo confirma que estos colosos caminaron por lo que hoy es Costa Rica, sino que fortalece la investigación científica regional sobre la vida en el istmo centroamericano durante la era de hielo.
Cada hueso recuperado ayuda a reconstruir cómo era el ambiente, qué comían, cómo se desplazaban y cómo interactuaban estos animales en un ecosistema que hoy solo podemos imaginar, pero que alguna vez fue hogar de verdaderos gigantes.