Saltar al contenido

Cartago, Costa Rica

Jueves 1 de octubre de 2026

Noticias de Cartago y Costa Rica, desde 2019
EN

Cartago informa

Álvaro Ramos ganó Cartago, pero PPSO obtuvo más diputados ¿Por qué?

El quiebre del voto, la fuerza de las papeletas legislativas y el peso de los partidos pequeños explican por qué el partido oficialista terminó dominando la...

· 2 min de lectura
Álvaro Ramos ganó Cartago, pero PPSO obtuvo más diputados ¿Por qué?
Álvaro Ramos ganó Cartago, pero PPSO obtuvo más diputados ¿Por qué?. Fotografía: AM Prensa.

El quiebre del voto, la fuerza de las papeletas legislativas y el peso de los partidos pequeños explican por qué el partido oficialista terminó dominando la representación cartaginesa en el Congreso.

Aunque el liberacionista Álvaro Ramos se impuso en Cartago en la papeleta presidencial, el reparto de diputaciones dejó un resultado distinto: Pueblo Soberano fue el gran ganador en la provincia y aseguró la mayor cantidad de curules.

La aparente contradicción tiene una explicación clara y pasa por un fenómeno clave de estas elecciones: el quiebre del voto.

En Cartago, Ramos obtuvo una ventaja en la elección presidencial al superar en votos a la ahora presidenta electa Laura Fernández. Sin embargo, ese respaldo no se trasladó de forma automática a la papeleta legislativa del Partido Liberación Nacional, que sufrió una caída significativa cuando los electores marcaron para diputados.

Los datos muestran que mientras Ramos rondó los 128 mil votos en la provincia, el PLN apenas superó los 85 mil sufragios para el Congreso. En contraste, Pueblo Soberano, aunque quedó por debajo en la presidencial, logró consolidar más de 104 mil votos en la elección legislativa, una diferencia suficiente para inclinar el reparto de escaños.

Este comportamiento evidencia que una parte importante del electorado votó de manera diferenciada: apoyó a Ramos para la Presidencia, pero prefirió otras fuerzas políticas para la Asamblea Legislativa. Ese quiebre del voto, estimado en alrededor de un 11 por ciento en el caso del PLN en Cartago, resultó determinante.

A esto se suma el impacto del Frente Amplio, que obtuvo más de 40 mil votos para diputados en la provincia. Aunque su candidato presidencial tuvo un respaldo mucho menor, el partido logró canalizar un voto legislativo fuerte que terminó influyendo en la distribución final de curules.

Como resultado, las seis diputaciones de Cartago quedaron repartidas con tres para Pueblo Soberano, dos para Liberación Nacional y una para el Frente Amplio. El sistema de cociente y subcociente premió a las agrupaciones con mayor rendimiento en la papeleta legislativa, sin importar quién ganó la provincia en la carrera presidencial.

Un escenario similar afectó a otras fuerzas políticas. La Coalición Agenda Ciudadana también sufrió un quiebre del voto aún más marcado, cercano al 18 por ciento, lo que limitó su capacidad para competir por escaños pese a una votación relevante en la presidencial.

El caso de Cartago confirma una tendencia que marcó estas elecciones: el voto ya no es necesariamente en bloque. Cada vez más personas separan su decisión entre Presidente y diputados, redefiniendo el mapa político y provocando resultados que, a primera vista, parecen contradictorios, pero que reflejan con claridad el nuevo comportamiento del electorado costarricense.