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(Opinión) Agentes federales ¿o manada de lobos?

Un análisis crítico del uso de la fuerza por parte de agentes federales en Estados Unidos, a partir del caso de Alex Jeffrey Pretti, que confronta versiones...

Redacción · 6 min de lectura
(Opinión) Agentes federales ¿o manada de lobos?
(Opinión) Agentes federales ¿o manada de lobos?. Fotografía: AM Prensa.

Un análisis crítico del uso de la fuerza por parte de agentes federales en Estados Unidos, a partir del caso de Alex Jeffrey Pretti, que confronta versiones oficiales, evidencia en video y principios fundamentales del actuar policial.

Por Minor Araya Salguero*Como el mundo sabe, lamentablemente en las calles de nuestro siempre buen amigo Estados Unidos se libra una lucha; una que, al parecer, no solo versa sobre un tema de migrantes ilegales.

Al respecto, nos dice el profesor Richard David Wolff que:

“Incluso pienso que forma parte de la huelga general en Minneapolis hoy. Es una toma de conciencia entre la gente, por fin, de que realmente tienen que hacerse con el control del sistema. Incluso la popularidad del señor Trump se basó en un intento de decirle al pueblo estadounidense lo que ya sabía: han perdido todo control; vótenme a mí, pondré en práctica lo que quieren.

Votaron por él y no está cambiando nada”.

¿Y por qué el profesor Wolff menciona esa hermosa ciudad del estado de Minnesota, Minneapolis?

Cito al diario británico The Independent, cuando afirma que “oficiales federales de inmigración dispararon y mataron a un hombre de 37 años en las congeladas calles de Minneapolis, provocando más protestas e indignación feroz de una ciudad sacudida por la oleada de agentes de Donald Trump”.

La mañana del pasado sábado 24 fue cuando esta otra desgracia tuvo lugar en Minneapolis. Alex Jeffrey Pretti, ciudadano estadounidense y enfermero de profesión en la unidad de cuidados intensivos, muere de varios disparos cuando, el último tiroteo fatal en ese lugar, fue hace aproximadamente dos semanas: un oficial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas mató a tiros a la ciudadana Renee Good, también de 37 años de edad.

Según el rotativo londinense, estas tristes situaciones también siguen a las “manifestaciones generalizadas y a la feroz resistencia contra lo que los funcionarios de la ciudad llaman una ‘ocupación’ federal”.

Ahora bien, entendido el contexto general —una situación que únicamente le concierne al buen pueblo estadounidense—, solo al ver las imágenes del intento de aprehensión del señor Pretti, algunos en Costa Rica —tal vez defensores, fiscales y jueces— hasta podrían hacer la siguiente exclamación:

¡Homicidio, abuso policial, no tenía arma alguna en sus manos, un montón de policías contra una persona, un atropello! En fin, la anterior es mi suposición, simplemente basada en mi experiencia; lo que he visto, escuchado y en lo que he participado en nuestro propio ambiente judicial.

Pero el asunto no es tan fácil de descifrar, al menos no a primera vista.

Stephen Miller, subjefe de gabinete de la Casa Blanca y autor intelectual de la estrategia de inmigración del señor Donald Trump, dijo que Pretti era un “asesino potencial” que “intentó asesinar a agentes federales”. No obstante, según The Independent, el señor Miller “no proporcionó ninguna evidencia que respaldara la afirmación”.

En cuanto al análisis de videos al aire el mismo sábado sobre el hecho, me ha parecido interesante el que hace The Independent, que únicamente describe:

“En un video, se ve a Pretti en medio de la calle haciendo señas a los autos para que pasen. Se ve a un oficial empujando a una persona que vestía una chaqueta marrón, falda verde y mallas negras, y que llevaba una botella de agua. Esa persona se acerca a un hombre que se cree que es Pretti y ambos se abrazan. Luego, el mismo oficial lo empuja en el pecho y ambos caen hacia atrás.

Al menos siete agentes más lo rodean. Uno está sobre la espalda de Pretti y otro parece golpearle el pecho con una lata de gas. Varios agentes intentan llevarle los brazos hacia atrás. El agente que sostiene la lata lo golpea varias veces cerca de la cabeza.

Se ve a un agente desenfundando su arma, y otro parece sostener una mientras huye del enfrentamiento. Se oye entonces un disparo mientras los agentes siguen forcejeando con Pretti, quien se desploma. No se sabe con certeza qué agente disparó. Los agentes retroceden tras el primer disparo, y se oyen al menos nueve disparos más mientras Pretti yace inmóvil en la calle.

Una mujer que filmaba desde la acera frente a los agentes grita horrorizada: ‘¿Qué demonios acabas de hacer?’. Se oye una voz, grabada tras el escaparate de una tienda al otro lado de la calle, que dice: ‘Otra vez no. ¿En serio? Ese tipo está muerto’”.

De los mejores indicios existentes, publicados el mismo día de los hechos.

No obstante, el análisis que hace la BBC el lunes 26, desde otros videos y ángulos, sí se explica por sí mismo y, definitivamente, ofrece una orientación muy clara del desarrollo de conductas. Las imágenes, en este caso, es innegable, valen por mil palabras.

Tim Walz, gobernador de Minnesota: “Gracias a Dios, gracias a Dios que tenemos un video porque, según el Departamento de Seguridad Nacional, estos siete hombres heroicos aguantaron un ataque de un batallón o algo así. Es una tontería”. — CNN

Pero hay un gran detalle adicional. Pretti, al parecer, estaba armado; tenía consigo su pistola calibre 9 milímetros. Ahora, algunos pensarán: ¡había justificación suficiente para dispararle y quitarle su preciada vida! Claro que no.

Según se informa, Pretti tenía una licencia para portar un arma de fuego oculta y aparentemente lo estaba haciendo en el momento en que le dispararon. No obstante, las leyes norteamericanas en materia de armas de fuego no son las mismas que las que Costa Rica tiene.

Es que una cosa es portar un arma de fuego en Minneapolis y otra en Cartago, bajo condiciones de poblado y manifestación pública. Y no solo eso: en ambos lugares, una cosa es portar un arma de fuego y, ¡por Dios!, otra cosa es desenfundarla. ¿Queda claro?

Marjorie Taylor Greene, excongresista de Georgia: “Portar un arma de fuego legalmente no es lo mismo que blandirla”. — The Independent

Porque, como algunos dicen en Tiquicia, vean por dónde, al parecer “anda la procesión”, según The Independent:

“La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, declaró que los agentes realizaron disparos defensivos y que, tras intentar desarmarlo, se resistió violentamente.

Las autoridades federales no han respondido específicamente si Pretti sacó su arma o amenazó explícitamente a los agentes antes del tiroteo.

El video del incidente, aunque incompleto, no muestra que esto sucediera; en cambio, un agente parece desarmar al hombre antes de dispararle”.

Atención: “…tras intentar desarmarlo, se resistió violentamente…”.

¿Se insinúa una aparente conducta policial irregular? Yo diría que eso parece. ¿Tendrían entonces razón esos operadores imaginarios de la justicia que ya prácticamente condenaron a los agentes? Despacio, que esto merece más atención y análisis.

El autor de este artículo es Criminólogo – Exjefe OIJ

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