Laura Chinchilla lanza llamado masivo a votar y duras críticas al clima de violencia
La expresidenta advierte que no el país se juega su rumbo democrático en las elecciones del 1 de febrero de 2026
La expresidenta advierte que no el país se juega su rumbo democrático en las elecciones del 1 de febrero de 2026
Costa Rica entra de lleno en modo electoral y una de sus figuras políticas más influyentes reaparece con un mensaje directo, cargado de advertencias y de llamado ciudadano.
La expresidenta de la República, Laura Chinchilla Miranda, hizo este 1 de enero un llamado público a la ciudadanía para que participe de forma masiva en las elecciones nacionales del próximo 1 de febrero de 2026, en las que se definirán 60 cargos para el periodo 2026-2030.
En un mensaje difundido al inicio del nuevo año, la exmandataria sostuvo que el 2026 representa una oportunidad clave para el país, luego de un 2025 que, a su criterio, estuvo marcado por la violencia, la agresión verbal y el temor a expresarse, un escenario que calificó como incompatible con la tradición democrática costarricense.
Chinchilla pidió a la población informarse, reflexionar y asumir un rol activo en el proceso electoral, al asegurar que el futuro político del país está en manos de los votantes. También instó a defender la convivencia pacífica, la tolerancia y la histórica civilidad que ha caracterizado a Costa Rica.
Sin mencionar partidos ni candidaturas específicas, la expresidenta lanzó críticas directas a la administración saliente del presidente Rodrigo Chaves Robles, a la que señaló por no haber logrado contener la violencia criminal y por propiciar, según afirmó, un clima de intimidación y discursos de odio.
De acuerdo con su mensaje, el país enfrenta dos caminos opuestos: respaldar a quienes, dijo, han sido incapaces de liberar a Costa Rica de la violencia y que amenazan a quienes discrepan, o retomar la civilidad democrática como vía para impulsar los cambios que la nación necesita.
Las elecciones del 1 de febrero definirán la Presidencia de la República, dos vicepresidencias y las 57 diputaciones de la Asamblea Legislativa, en un proceso que marcará el rumbo político del país durante los próximos cuatro años.