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Douglas Sánchez y Jorge Obando enfrentan a Pilar Cisneros por frecuencias de TV

Los presentadores Douglas Sánchez y Jorge Obando le tiraron sin anestesia a la diputada Pilar Cisneros tras llamarlos “ladrones y desvergonzados” por pedir una...

Redacción · 3 min de lectura
Douglas Sánchez y Jorge Obando enfrentan a Pilar Cisneros por frecuencias de TV
Douglas Sánchez y Jorge Obando enfrentan a Pilar Cisneros por frecuencias de TV. Fotografía: AM Prensa.

Los presentadores Douglas Sánchez y Jorge Obando le tiraron sin anestesia a la diputada Pilar Cisneros tras llamarlos “ladrones y desvergonzados” por pedir una rebaja en los precios de la polémica subasta del espectro.

La guerra por las frecuencias de radio y televisión sumó un capítulo más encendido este martes, cuando los comunicadores de OPA, Douglas Sánchez y Jorge Obando, le respondieron públicamente a la diputada Pilar Cisneros después de que ella calificara a empresarios y televisoras como “ladrones” y “desvergonzados” por pedir que se rebajaran los millonarios precios de la subasta que impulsa la Sutel.

Esta vez los presentadores no se guardaron nada. En su programa en vivo, soltaron lo que muchos en el medio han querido decir, pero no se atreven.

“No somos ladrones ni desvergonzados”, disparó Obando, visiblemente incómodo. “Usted sabe que le tengo respeto, doña Pilar, pero simplemente no tenemos la capacidad económica. No facturamos 1.6 millones de dólares para una puja. Antes de insultar, escúcheme, y después si quiere me insulta”.

Las palabras cayeron como una bomba en un ambiente que ya venía cargado de tensión desde hace semanas. La subasta, que exige montos que van desde los $386 mil por una radio FM nacional digital hasta $1.6 millones por un canal de televisión, dejó fuera a decenas de medios regionales, religiosos, comunitarios y también a nuevos proyectos que intentaban ingresar al espectro.

Sánchez, por su parte, señaló que esta discusión no es un berrinche del sector, sino un golpe directo a la gente común, especialmente a quienes viven fuera del Gran Área Metropolitana.

“El consumo ha cambiado, pero el 60% de los hogares rurales no tiene acceso a televisión paga. No lo decimos nosotros, lo dice la Encuesta Nacional de Hogares. Entonces, ¿quiénes pagan los platos rotos de una mala decisión? La gente más humilde”, reclamó.

Ambos conductores recordaron que, aunque suelen coincidir con muchas decisiones del Gobierno, esta vez la cosa es distinta. La subasta no es un tema ideológico, sino económico, y según ellos, está diseñada para que solo unos pocos jugadores millonarios sobrevivan.

“Ahorita la televisión nacional tiene tres sitios de antenas. Mideplan ahora exige 12. Cada antena vale $250 mil. Sumale mantenimiento, terrenos, reparaciones. Estamos hablando de millones sobre millones”, soltó Obando, dejando claro que las reglas del juego, tal como están, solo un gigante puede pagarlas.

Los presentadores reclamaron además que no se trata de “dejar de cobrar”, sino de revisar las tarifas a un nivel realista para la realidad del país. Un punto que cada vez más voces dentro del sector defienden en público y en privado.

“Es de humanos equivocarse”, añadió Obando en un tono más conciliador. “Le pedimos respetuosamente al Gobierno que se ponga la mano en el corazón y retire esto. No estamos diciendo que no cobren, estamos diciendo que ajusten la tarifa”.

El pleito político-mediático ya trascendió la pantalla y está provocando oleadas de debate en redes, en las salas de redacción y en los pasillos de la Asamblea. Por un lado, un Gobierno decidido a regular el espectro y a cobrar montos nunca antes vistos. Por el otro, un sector que asegura que esas tarifas no solo los dejan fuera, sino que amenazan con apagar la radio y televisión comunitaria, cultural y regional del país.

Mientras tanto, las subastas avanzan entre reclamos, advertencias legales, comentarios explosivos y empresarios que sienten que llegaron a una mesa donde solo unos cuantos tienen cómo pagar la entrada.

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