Narcos detenidos se naturalizaron ticos para evitar extradición, pero les cayó la ley
Los extranjeros tenían ya varios años de vivir en el país como costarricenses
Los extranjeros tenían ya varios años de vivir en el país como costarricenses
Redacción- Por años, aprovecharon su nacionalización costarricense como un escudo legal para evitar ser juzgados en el extranjero. Hoy, esa estrategia ha dejado de funcionar. Iván Javier Pablot Martínez y Hamilton Fernando Restrepo Osorio, ambos de origen colombiano y naturalizados costarricenses, fueron detenidos esta semana a solicitud de las autoridades francesas, quienes los acusan de estar vinculados al delito de tráfico internacional de drogas.
Las detenciones se produjeron en Cartago y Alajuela por parte de agentes de la Oficina Especializada contra la Delincuencia Organizada (OECDO) del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en una operación que marca un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado transnacional que se había refugiado en suelo costarricense.
Nacionalización como escudoSegún el ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, muchos extranjeros, especialmente investigados por narcotráfico internacional en Estados Unidos y Europa, se han naturalizado como costarricenses precisamente para evadir la extradición.
Según había explicada Zamora años atrás antes de que se modificara la ley, la nacionalidad estaba sirviendo de escudo para que estas personas no enfrenten la justicia estadounidense u otras justicias internacionales
Reforma clave que cambia el juegoEsto cambió con la reciente reforma al Artículo 32 de la Constitución Política, la cual permite ahora extraditar a costarricenses naturalizados cuando sean requeridos por otros países por delitos graves, como el narcotráfico.
Pablot Martínez, de 47 años, nació en el departamento del Atlántico en Colombia y llegó a Costa Rica hace casi 20 años. Fue naturalizado en 2007 y residía en Quepos, Puntarenas, donde vivía con sus cuatro hijos.
Restrepo Osorio, de 40 años, originario de Medellín, obtuvo su nacionalidad hace más de dos décadas. Mantenía su domicilio en Granadilla de Curridabat, San José, y tiene tres hijos fruto de dos matrimonios.
Las autoridades francesas enviarán en las próximas horas la documentación oficial para el proceso de extradición. Un Tribunal Penal costarricense deberá analizar si se cumplen todos los requisitos legales y coordinar con Francia los plazos y logística de traslado.
Con este caso, Pablot y Restrepo se convierten en el octavo y noveno costarricenses naturalizados que enfrentan una extradición desde que se aprobó la reforma constitucional.