Saltar al contenido

Cartago, Costa Rica

Jueves 1 de octubre de 2026

Noticias de Cartago y Costa Rica, desde 2019
EN

Internacionales

Muere ‘el Popeye ruso’: su cuerpo colapsa tras años de inyecciones extremas

La presión contractual lo obligaba a mantener el volumen muscular con inyecciones prohibidasEl reconocido fisicoculturista ruso Nikita Tkachuk murió a los 35...

Redacción · 1 min de lectura
Muere ‘el Popeye ruso’: su cuerpo colapsa tras años de inyecciones extremas
Muere ‘el Popeye ruso’: su cuerpo colapsa tras años de inyecciones extremas. Fotografía: AM Prensa.

La presión contractual lo obligaba a mantener el volumen muscular con inyecciones prohibidasEl reconocido fisicoculturista ruso Nikita Tkachuk murió a los 35 años tras años de someter su cuerpo a un régimen extremo de sustancias químicas para mantener un físico fuera de lo común.

Su fallecimiento ocurrió luego de ser ingresado de emergencia por insuficiencia pulmonar y renal, condición que se agravó hasta provocar un paro cardíaco.

Tkachuk, quien alcanzó fama en Rusia al obtener el título de Maestro del Deporte a los 21 años, era conocido por levantar pesos extraordinarios: 350 kg en peso muerto, 360 kg en sentadillas y 210 kg en press de banca.

Según medios rusos, el atleta tenía un contrato con una farmacéutica que le impedía suspender el uso de inyectables para sostener su volumen muscular.

Estas sustancias, entre ellas el Synthol —un compuesto que simula el crecimiento muscular a base de aceite, lidocaína y alcohol— provocaron un deterioro progresivo en sus órganos vitales.

Su pareja, también fisicoculturista, confirmó que su cuerpo ya no podía más: “El corazón, los pulmones y los riñones colapsaron tras años de exigencia extrema”.

El uso de Synthol y sustancias anabólicas ha ganado popularidad entre atletas obsesionados con la apariencia, pero sus efectos adversos son severos: desde daño nervioso y embolias hasta infecciones, quistes y accidentes cerebrovasculares.

La salud de Tkachuk se complicó aún más tras haber contraído coronavirus, lo que aceleró su deterioro físico y selló el desenlace fatal.

Conocido como “el Popeye ruso”, Nikita Tkachuk deja un crudo ejemplo de los riesgos que implica llevar al cuerpo humano más allá de sus límites naturales.