Fotógrafa denuncia que famoso hotel de Guanacaste limita su acceso a la playa al cobrarle $800 a sus clientes para permitir su ingreso
· Dalia Molina Mora, profesional costarricense con cuatro años de vivir en Guanacaste, denuncia presuntas restricciones laborales y limitaciones al acceso...
· Dalia Molina Mora, profesional costarricense con cuatro años de vivir en Guanacaste, denuncia presuntas restricciones laborales y limitaciones al acceso público en una playa de Costa RicaUna denuncia pública hecha por la fotógrafa costarricense Dalia Molina Mora, propietaria de la agencia Aguaecoco, encendió nuevamente las alarmas sobre la aparente privatización de playas en Costa Rica por parte de algunos hoteles.
Molina, quien reside en Guanacaste desde hace cuatro años y se dedica profesionalmente a capturar momentos en bodas, sesiones familiares y de parejas, denunció que el hotel Planet Hollywood, ubicado en la zona de Papagayo, estaría restringiendo su derecho a trabajar y, de paso, impidiendo el libre acceso a una playa que, por ley, debe ser pública.
Según relató en un video difundido en redes sociales, ella se enfrenta a una situación inusual: le informaron que, para poder realizar una sesión fotográfica en la playa frente al hotel, sus propios clientes deberían pagar 800 dólares al hotel por permitirle el ingreso como fotógrafa externa. Esto, según explica, a pesar de que Molina ha trabajado en el lugar por años y que los clientes ya están hospedados y pagando por sus servicios dentro del complejo.
“Yo soy trabajadora, soy tica, vivo aquí en Guanacaste. No puedo explicar la cantidad de fotógrafos que hay aquí que ni siquiera son ticos y están aquí trabajando sin permisos, haciendo *border run*. Pero a mí me están bloqueando, me están afectando directamente”, expresó con evidente frustración.
La denuncia expone una práctica que podría contradecir el ordenamiento jurídico costarricense, ya que todas las playas en el país son de dominio público, tal y como lo establece el artículo 2 de la Ley sobre la Zona Marítimo Terrestre.
Además, la normativa señala que si el único acceso a una playa pública es a través de propiedad privada, esta debe permitir el ingreso libre o habilitar una vía alterna para tal fin. En este caso en particular, existe otro ingreso, pero de acuerdo con la fotógrafa muchas veces la marea lo impide.
Molina criticó que, mientras hoteles como el Four Seasons, Andaz, Ritz o Secrets permiten el ingreso de fotógrafos externos a solicitud de los clientes, Planet Hollywood estaría usando su ubicación estratégica para monopolizar los servicios de fotografía al obligar a los huéspedes a contratar exclusivamente a una empresa interna.
“Yo entiendo que ellos tienen su propia empresa de fotografía, y está bien, pero no es justo que por eso impidan que un cliente pueda contratar al artista que desee. Es un abuso, es un atropello, y claramente me están dejando sin trabajo”, señaló.
La situación no solo afecta su fuente de ingreso, sino que también pone en evidencia un problema más amplio sobre el acceso a las playas en la zona de Papagayo, donde ya se han documentado múltiples casos de obstáculos y controles excesivos por parte de complejos turísticos de lujo.
La fotógrafa hizo un llamado directo a la administración del hotel: “Si alguien de Planet Hollywood está viendo esto, quiero que sepa que me parece un asco lo que están haciendo, en todos los sentidos de la palabra”.
El reclamo de Dalia Molina se suma a una creciente lista de casos en que costarricenses denuncian obstáculos para acceder libremente a las playas del país, especialmente en zonas donde grandes proyectos turísticos restringen el ingreso por medio de portones, tarifas o medidas disfrazadas de seguridad privada.
Hasta el momento, Planet Hollywood no ha emitido una respuesta oficial ante esta denuncia. Sin embargo, el caso vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre el equilibrio entre inversión turística y el respeto a los derechos fundamentales de acceso y trabajo de las y los costarricenses.
El Ministerio de Ambiente y Energía, la Municipalidad de Carrillo y la Defensoría de los Habitantes podrían tener competencia para investigar este tipo de situaciones y determinar si el hotel incurre en alguna falta legal.
AM Prensa quiso obtener algún descargo por parte del hotel, pero a la hora de publicar esta nota no había sido posible. Incluso, se dejó un mensaje en sus redes sociales en busca de un vocero.