El Monstruo no gana en la casa rojinegra desde el 2 de abril de 2023. Este sábado tendrá una nueva oportunidad para romper una racha de 11 clásicos consecutivos sin triunfar en territorio manudo.
El Estadio Alejandro Morera Soto se ha convertido en una cancha esquiva para el Deportivo Saprissa. Los morados volverán este sábado a la casa de Liga Deportiva Alajuelense con una estadística que no pueden ignorar: llevan más de tres años sin ganar un clásico en territorio rojinegro.
La última celebración tibaseña en el Morera Soto ocurrió el 2 de abril de 2023, cuando Saprissa derrotó 0-2 a Alajuelense.
Aquella noche, Luis Paradela y David Guzmán fueron los encargados de marcar los goles de la victoria morada. Desde entonces, la historia cambió por completo.
11 clásicos sin ganar
Después de aquel triunfo, Saprissa ha disputado 11 clásicos en el Morera Soto sin conseguir una sola victoria.
El balance favorece claramente a Alajuelense: ocho triunfos manudos y tres empates.
Además, la diferencia de goles también refleja el dominio rojinegro durante esta etapa: Alajuelense ha marcado 17 goles, mientras Saprissa apenas consiguió seis.
La última visita tampoco permitió al Monstruo acabar con la sequía.
El 19 de abril de 2026, ambos equipos empataron 1-1 en el Morera Soto, resultado que extendió la espera morada por una nueva victoria en la Catedral.
Una prueba diferente para Medford
Ahora la situación presenta un ingrediente adicional.
Saprissa llegará al clásico del sábado 5 de septiembre como líder del Apertura 2026, por lo que no solamente buscará conservar su posición en la tabla.
También tendrá la posibilidad de borrar una de las estadísticas más incómodas de los últimos años.
Para Hernán Medford y sus jugadores, el desafío será convertir el buen momento del campeonato en una victoria en una cancha donde el club no consigue imponerse desde aquella noche de abril de 2023.
El clásico vuelve a poner frente a frente a dos realidades: un Saprissa que llega arriba en la tabla y una Alajuelense que quiere hacer valer nuevamente su fortaleza en casa.
Y precisamente ahí estará uno de los grandes atractivos del partido: saber si el liderato morado finalmente puede traducirse en el golpe que Saprissa lleva más de tres años buscando en el Morera Soto.