El técnico español afrontará este sábado su primer Clásico Nacional en Costa Rica y sabe que una victoria ante Saprissa podría ser clave para fortalecer el vínculo con la afición rojinegra, que todavía espera ese clic con el entrenador
Ismael Rescalvo tendrá este sábado una de esas noches que pueden marcar un antes y un después en su relación con la afición de Alajuelense.
El técnico español dirigirá su primer Clásico Nacional en Costa Rica cuando la Liga reciba a Saprissa a las 8 p. m. en el estadio Alejandro Morera Soto.
Y el escenario no podría ser más exigente.
Rescalvo asumió el puesto que dejó Óscar Ramírez, uno de los grandes ídolos en la historia rojinegra, y hasta ahora no ha conseguido generar una conexión total con un sector importante de la afición.
El clásico, sin embargo, puede convertirse en la oportunidad perfecta para cambiar esa percepción.
Consultado por Teletica.com sobre lo que ha significado ocupar la silla que dejó el “Macho” Ramírez y sentir la exigencia de la afición, Rescalvo dejó claro que no pretende competir con el legado de su antecesor.
“Lo dije el primer día que me senté en esta silla, que para mí era un honor coger el testigo de Macho Ramírez por todo lo que representa, pero él es él y yo soy yo”.
El español quiere que su paso por Alajuelense sea reconocido por sus propios resultados.
“Él hizo su historia y yo quiero crear la mía, para eso trabajo, para intentar dar logros al club y poder conquistar títulos”.
Rescalvo entiende la exigencia
El estratega también reconoció que vestir el escudo de Alajuelense implica una responsabilidad especial, sobre todo cuando el equipo juega como local.
“Entiendo que la gente es exigente, como nosotros, y sabemos de la responsabilidad que nos conlleva siempre cuando salimos al terreno de juego a defender nuestro escudo y más en el Morera”.
Precisamente, ese factor puede ser determinante este sábado.
La Liga tendrá a su favor un estadio que promete vivir uno de los partidos más intensos del campeonato, pero Rescalvo sabe que la energía de las gradas puede convertirse en un elemento adicional dentro de la cancha.
“Cuando hay conexión, todo es más fácil”
El técnico español puso como ejemplo el partido ante Plaza Amador para explicar lo que espera encontrar nuevamente frente a Saprissa.
“Dentro y fuera es estar unidos, la hinchada y el equipo, porque cuando ha habido algunos partidos, especialmente el último que recuerdo con Plaza Amador, cuando hay conexión y hay unión entre hinchada y equipo, todo es más fácil”.
Para Rescalvo, esa conexión no es simplemente un asunto de ambiente.
También puede representar una ventaja para los futbolistas.
“Hay una ventaja emocional en el terreno de juego que sin duda cuando está a favor la aprovechamos”.
Por eso, el entrenador hizo un llamado directo a los seguidores rojinegros.
“Esperamos que el sábado también estén al lado del equipo y puedan también desde su posición ayudarnos porque son un factor muy importante dentro del equipo”.
Una noche para cambiar la historia
El partido ante Saprissa llega en un momento particularmente importante para Rescalvo.
Después de seis jornadas del campeonato nacional y con la experiencia acumulada en la Copa Centroamericana, el español tendrá ahora su primer clásico desde el banquillo rojinegro.
Al frente estará Hernán Medford, un técnico con amplia experiencia en este tipo de partidos y que conoce perfectamente la presión que rodea al Clásico Nacional.
Para Rescalvo, el desafío será doble: vencer al máximo rival y, al mismo tiempo, comenzar a construir esa conexión con una afición que todavía espera señales convincentes.
El Morera Soto tendrá la última palabra este sábado. Y dependiendo de lo que ocurra frente a Saprissa, aquella frase de Rescalvo —“yo quiero crear la mía”— podría comenzar a tomar una dimensión completamente diferente.