Con su particular estilo y la energía que lo caracteriza, Max volvió a protagonizar una de las dinámicas del entretiempo, pero esta vez un resbalón encendió las alarmas. La mascota brumosa ya trabaja en su recuperación.
AM Prensa
Max, el popular manigordo y una de las figuras más queridas por la afición del Club Sport Cartaginés, atraviesa un proceso de recuperación luego de sufrir una molestia durante el partido ante el Club Sport Herediano.
El incidente ocurrió durante el entretiempo, cuando Max, fiel a su estilo y como acostumbra en los partidos del conjunto brumoso, participaba en la dinámica de lanzamiento de penales. Sin embargo, las condiciones de la cancha provocaron que se resbalara durante la ejecución, generándole una nueva molestia en su pierna derecha.
La situación tomó mayor relevancia debido a que Gerald Brenes, la persona que da vida a Max, ya venía arrastrando una lesión desde el pasado 18 de julio, por lo que este nuevo episodio terminó agravando la situación.
En conversación telefónica con AM Deportes, Brenes explicó que actualmente se encuentra recibiendo terapia y que está a la espera de una resonancia magnética, estudio que permitirá determinar con mayor precisión el alcance de la lesión y establecer el camino a seguir en su recuperación.
La molestia está relacionada principalmente con la rodilla derecha y la zona de los meniscos, por lo que ahora el objetivo es recuperarse de la mejor manera y evitar que la situación se complique.
Eso sí, hay un aspecto positivo dentro del calendario del Cartaginés. El conjunto brumoso afrontará sus próximos compromisos como visitante, una situación que le permitirá a Max contar con varios días adicionales para descansar, continuar con la terapia y trabajar en su recuperación.
Esto no significa que Max esté ausente de los partidos ni que haya dejado de acompañar al equipo. Simplemente, el calendario le brinda un espacio que puede aprovechar para recuperarse, tomando en cuenta que su presencia está especialmente ligada a los compromisos que el Cartaginés disputa como local.
Y el tiempo será importante, porque para el conjunto blanquiazul se aproximan nuevamente partidos en casa, además de los compromisos correspondientes a la Copa Centroamericana, donde Max también espera estar listo para continuar haciendo lo que mejor sabe: entretener, animar y conectar con la afición.
Max se ha convertido en mucho más que una mascota para el Cartaginés. Su personalidad, ocurrencias y cercanía con los aficionados lo han convertido en una auténtica figura del club y en uno de los personajes más reconocidos del fútbol costarricense.
Ahora, mientras espera los resultados de la resonancia y continúa con su terapia, la misión es clara: recuperarse para volver a hacer de las suyas en el Fello Meza.
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