La Asamblea General Ordinaria de la Federación Costarricense de Fútbol aprobó por unanimidad el informe financiero auditado del período 2025-2026 y el informe de labores de la presidencia. El encuentro también dejó datos sobre la expansión de las selecciones nacionales, la situación económica de la institución y la continuidad de sus fiscales para el período 2026-2028.
La Federación Costarricense de Fútbol pasó este lunes 31 de agosto por una de esas jornadas en las que el fútbol se juega lejos de la cancha.
En el Complejo FCRF-Plycem se realizó la Asamblea General Ordinaria de la organización, con la presencia de 26 asambleístas, quienes conocieron los informes correspondientes al periodo 2025-2026.
El resultado central fue contundente: el informe de labores de la presidencia y el informe de auditoría externa fueron aprobados, mientras que los estados financieros auditados recibieron respaldo unánime.
Un año marcado por el trabajo de las selecciones
Uno de los principales argumentos expuestos por la Federación fue el crecimiento de la estructura de selecciones nacionales.
Según el informe presentado, Costa Rica volvió a contar con una estructura completa de representaciones nacionales, desde la categoría Sub-14 hasta la Selección Mayor.
La FCRF señaló que este modelo forma parte de un proyecto denominado “plan país”, impulsado desde la Dirección Deportiva con el objetivo de fortalecer el proceso de formación y darle continuidad al desarrollo de los futbolistas.
El dato que más llama la atención está en la cantidad de partidos.
Durante el último año, las selecciones nacionales disputaron 118 encuentros, mientras que en 2022 habían jugado solamente 30.
De acuerdo con la Federación, esto representa un crecimiento del 293% en la actividad internacional y competitiva de las diferentes representaciones.
La apuesta resulta especialmente relevante después de un periodo en el que Costa Rica quedó fuera de la Copa Mundial de 2026.
La estrategia planteada por la Federación apunta ahora a fortalecer las bases para que los procesos juveniles sirvan como plataforma para la Selección Mayor.
Las finanzas: uno de los puntos más importantes
El otro gran capítulo de la Asamblea estuvo relacionado con las finanzas.
El informe de auditoría externa correspondiente al periodo 2025-2026 fue aprobado por unanimidad.
La FCRF aseguró que entre 2024 y 2026 se ha producido una mejora en el control de gastos y en la captación de nuevos ingresos.
Además, William Sandí, gerente financiero de la Federación, destacó que por segundo año consecutivo la institución cerró el periodo contable con excedentes.
La explicación oficial apunta a una política de mayor control del gasto, inversión y búsqueda de ingresos, con las selecciones nacionales como una de las principales prioridades.
Osael Maroto, presidente de la FCRF, defendió los resultados presentados y destacó el respaldo de los patrocinadores.
El jerarca aseguró que la Federación está procurando maximizar los recursos disponibles y hacer más eficiente su administración.
Un punto sensible: la ausencia del Mundial 2026
Aunque la Asamblea reflejó una valoración positiva de la situación financiera, existe un elemento que no puede separarse del análisis: Costa Rica no estará en el Mundial 2026.
Eso significa que la Federación deja de percibir los ingresos extraordinarios vinculados a la participación mundialista.
El tema fue reconocido durante la jornada.
Geovanni Paniagua, representante de Unafut y presidente de Inter San Carlos, señaló que el faltante de los ingresos mundialistas tiene impacto particularmente sobre las ligas, debido a la importancia de los recursos para continuar con sus operaciones.
Por eso, mantener patrocinadores, controlar gastos y desarrollar nuevas fuentes de ingresos adquiere una importancia todavía mayor para el futuro inmediato.
El contraste con las críticas de Jorge Hidalgo
La Asamblea llegó después de una semana particularmente movida dentro de la estructura federativa.
Jorge Hidalgo, quien ocupaba el cargo de director dos del Comité Ejecutivo en representación de Linafa, presentó su renuncia días antes.
En su carta cuestionó varios aspectos de la administración, entre ellos el manejo de información financiera, los derechos de transmisión de las selecciones, el funcionamiento de la Comisión de Selecciones y la situación de flujo de caja.
Hidalgo incluso señaló que, según la información financiera que había recibido, podía estimarse un capital de trabajo negativo cercano a ¢ 472 millones, aunque aclaró que esa cifra no significaba por sí sola una situación de insolvencia.
Ese escenario provocó expectativa sobre lo que ocurriría durante la Asamblea.
Sin embargo, el informe financiero auditado terminó recogiendo respaldo unánime de los asambleístas presentes.
Pero la votación de los informes mostró que esas críticas no consiguieron traducirse en un rechazo de los estados financieros.
El respaldo a las cuentas fue unánime.
Y hay otro elemento que empieza a mirar hacia el futuro: en septiembre de 2027 está prevista la elección de un nuevo Comité Ejecutivo, por lo que la jornada del lunes también puede interpretarse como una primera fotografía del escenario político que se irá construyendo durante los próximos meses.
Fiscales continuarán durante 2026-2028
La Asamblea también resolvió la elección de los fiscales titular y adjunto para el periodo 2026-2028.
Los actuales funcionarios fueron ratificados .
Carlos Ricardo Benavides continuará como fiscal titular, mientras Randall Porras seguirá como fiscal adjunto.
La continuidad permite mantener la misma estructura de fiscalización durante el nuevo período.
FIFA y Concacaf estuvieron presentes
La reunión también contó con observadores internacionales.
La FIFA estuvo representada por Derek Canavaggio, mientras que Mario Monterrosa participó en representación de Concacaf. Su presencia aportó un componente adicional de seguimiento institucional a la Asamblea de la Federación Costarricense de Fútbol .
El reto que queda
Más allá de los números aprobados, la Asamblea dejó sobre la mesa una tarea mucho más grande.
Costa Rica necesita convertir la inversión en selecciones mejores en resultados deportivos sostenibles.
El regreso de una estructura completa desde Sub-14 hasta Mayor, el aumento de partidos internacionales y las clasificaciones obtenidas por varias categorías juveniles representan avances institucionales.
Pero el gran objetivo sigue siendo reconstruir el camino hacia una nueva Copa del Mundo.
La propia dirigencia federativa reconoce que las selecciones son el principal activo de la organización.
Por eso, la discusión financiera y la deportiva terminan conectándose en un mismo punto : una Federación financieramente estable necesita selecciones competitivas, y unas selecciones competitivas requieren inversión y planificación a largo plazo.