La funcionaria, de apellido Rojas, fue detenida este martes como parte de la misma investigación que ya llevó a la captura de dos jueces de los Tribunales de Pococí.
La investigación por los presuntos vínculos entre funcionarios judiciales y la organización criminal liderada por Alejandro Arias Monge, alias Diablo, sumó este martes una nueva detención: una agente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), de apellido Rojas.
La funcionaria se convirtió en la tercera persona vinculada a los Tribunales de Pococí detenida dentro de este caso, luego de que las autoridades también ordenaran la captura de los jueces Ricardo Valverde y Olivier Ramírez.
Uno de los detalles que más llama la atención dentro de la investigación es que Rojas es esposa del juez Ricardo Valverde, quien también figura como sospechoso en la misma causa. De esta manera, el caso ahora involucra a un matrimonio de funcionarios judiciales, además de un tercer juez.
Las tres personas son investigadas por la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (FAPTA) por los presuntos delitos de procuración de impunidad, cohecho, penalidad del corruptor y peculado de uso.
De acuerdo con el Ministerio Público, los hechos bajo investigación se habrían presentado entre 2023 y 2026. La Fiscalía busca determinar si los funcionarios habrían aprovechado sus cargos dentro del Poder Judicial para colaborar de alguna manera con la estructura criminal atribuida a alias Diablo.
En el caso de Rojas, su condición de agente del OIJ agrega un elemento particular a la investigación, debido a que se trata de una funcionaria vinculada directamente con labores de investigación judicial. Las autoridades ahora deberán establecer cuál habría sido su eventual participación en los hechos que se indagan.
La Fiscalía también investiga si los sospechosos habrían recibido dádivas, desatendido funciones propias de sus cargos o utilizado oficinas judiciales para fines personales. Estos elementos forman parte de las diligencias que buscan determinar si existió un supuesto aprovechamiento de las posiciones que ocupaban dentro del sistema judicial.
La detención de la agente se produce como continuación de las acciones ejecutadas por el Ministerio Público contra los funcionarios de los Tribunales de Pococí. Los tres fueron puestos a las órdenes de la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción.
Tras las capturas, el Ministerio Público les tomará la declaración indagatoria. Posteriormente, la Fiscalía analizará el caso y determinará cuáles medidas cautelares solicitará contra los sospechosos.
El caso permanece bajo investigación y, por ahora, Rojas, Valverde y Ramírez mantienen la condición de sospechosos, por lo que será durante el proceso judicial cuando se determine si existen responsabilidades penales.
La captura de la agente del OIJ representa así un nuevo capítulo de una investigación que busca establecer hasta dónde habrían llegado los supuestos vínculos entre funcionarios judiciales y la organización criminal liderada por alias Diablo.