Cuatro oficiales son investigados por presuntamente ingresar ilegalmente a una vivienda y sustraer un arma; otra funcionaria habría suministrado información a un supuesto narcotraficante.
El Ministerio de Seguridad Pública despidió sin responsabilidad patronal a cinco oficiales de la Fuerza Pública vinculados con dos casos separados por presuntas conductas ilícitas.
La decisión se tomó después de que el Consejo de Personal tramitara los respectivos expedientes disciplinarios contra los funcionarios.
El primero de los casos involucra a cuatro policías destacados en Santa Cruz, Guanacaste. Según la investigación, los oficiales presuntamente ingresaron de manera ilegal a una vivienda en febrero de este año y sustrajeron un arma de fuego.
Los cuatro uniformados también permanecen suspendidos del ejercicio de sus cargos como parte de las medidas cautelares impuestas mientras continúa el proceso en la vía penal.
El segundo expediente corresponde a una funcionaria de la Fuerza Pública destacada en Coto Brus, en la Zona Sur del país.
La oficial es investigada por aparentemente suministrar información telefónica a un supuesto narcotraficante. Ella también mantiene una medida cautelar judicial de suspensión del cargo.
Seguridad Pública señaló que los cinco despidos forman parte de las acciones emprendidas para combatir la corrupción dentro de los cuerpos policiales.
La institución reiteró que mantiene una política de cero tolerancia frente a cualquier conducta ilícita atribuida a sus funcionarios, independientemente del puesto o la región donde laboren.