El expediente judicial del histórico operativo por corrupción judicial en Limón ha puesto al descubierto uno de los nexos más oscuros y comprometedores entre el Poder Judicial y el crimen organizado en Costa Rica. Gelen Magaly Arias Monge, hermana de Alejandro Arias Monge, alias "Diablo" (el líder criminal más buscado del país), no solo tenía libre acceso a las instalaciones judiciales de Pococí, sino que mantenía una estrecha relación sentimental y sexual con el juez coordinador del despacho, Ricardo Valverde López, dentro de su propia oficina estatal.
De acuerdo con la orden de allanamiento que consta en la causa penal 25-009138-0042-PE, la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (FAPTA) logró registrar, por medio de cámaras y micrófonos ocultos instalados legalmente en el despacho del juzgador, la forma en que Arias Monge se relacionaba con el administrador de justicia, a quien llamaba con apodos cariñosos antes de sostener relaciones íntimas en el edificio público.
“¡Te extrañé mucho, chiquitico!”
La resolución judicial relata con fecha y hora exactas uno de los encuentros más escandalosos de la pesquisa. El 3 de febrero de 2026, a las 15:00 horas, Gelen Magaly Arias Monge ingresó directamente a la oficina privada del juez Valverde López. Lo que llamó la atención de los agentes de la Sección de Anticorrupción del OIJ fue que la mujer no requirió ser anunciada ni escoltada por personal judicial, lo que evidenció una normalización y un trato preferencial absoluto dentro del despacho.
Al encontrarse a solas, los dispositivos encubiertos de audio y video captaron besos apasionados y un intercambio de palabras sumamente afectivas. "¡Te extrañé mucho!", "mi amor" y "chiquitico", fueron parte de las expresiones con las que la hermana del peligroso capo saludaba al juez coordinador.
Posteriormente, la pareja se trasladó a un sector de la oficina con nula cobertura para la cámara, donde permanecieron más de cinco minutos. Durante ese lapso, los micrófonos de la policía judicial registraron "sonidos compatibles con respiración agitada y gemidos". Al volver a la zona visible, la cámara de vigilancia grabó a la hermana de alias "Diablo" acomodándose y subiéndose el vestido, mientras el juez procedía a acariciarle los glúteos para despedirse y le obsequiaba un perfume importado que tenía guardado con antelación para ella.
Beso en la boca frente a menores de edad
La confianza y familiaridad de Arias Monge dentro de las oficinas de los tribunales de Pococí y Guápiles eran tales que ingresaba a las áreas restringidas de los despachos penales sin ningún tipo de restricción del personal jurisdiccional o técnico.
El expediente relata que el 2 de junio de 2026, la mujer acudió nuevamente a la oficina del juez Valverde, esta vez acompañada por dos personas menores de edad. Durante la cita, conversaron confidencialmente sobre un doble sicariato ocurrido en Guápiles, atribuido periodísticamente a la banda de su hermano alias "Diablo". Lo inaudito del encuentro es que, al finalizar la visita, y aprovechando un breve momento en que las menores no estaban observando, el juez y la hermana de "Diablo" se despidieron con un beso en la boca dentro de la oficina pública.
El presunto "soborno sexual" y la asesoría criminal
Para el Ministerio Público costarricense, esta relación amorosa y sexual no era un asunto privado, sino una grave actividad delictiva. La Fiscalía sostiene que Gelen Arias Monge utilizaba los favores sexuales como "ventaja o contraprestación" (un soborno de índole sexual) para garantizar la impunidad de la estructura de su hermano y obtener asesoría legal directa del juez coordinador.
El expediente detalla que el juez Valverde López había sido el encargado de resolver la situación jurídica de Gelen Arias en el año 2023 por el delito de Tráfico Internacional de Drogas en el llamado "Caso Colorado" (causa 21-000115-0622-PE). A pesar de que el propio juez dejó por escrito en su resolución que la mujer ocupaba una posición de confianza y relevancia en la red de lavado de dinero de alias "Diablo", decidió beneficiarla rechazando la prisión preventiva que pedía la Fiscalía, otorgándole en su lugar medidas alternativas como firma periódica y uso de brazalete electrónico.
Además de la impunidad judicial, el juez actuaba como un "asesor legal en la sombra" para la organización. En las escuchas telefónicas, Valverde López le explicaba a Gelen métodos técnicos de la policía judicial para extraer información de teléfonos celulares (mencionando que el OIJ usa una máquina especial llamada premium para abrir los iPhone pero que no es infalible) y analizaba documentos de las propiedades de Gelen para asegurarle que "prácticamente no hay nada en contra suya".
La complicidad era tal que, en una de las conversaciones escritas, el propio juez le admitió a la hermana de "Diablo" que sentía temor de que el propio líder criminal estuviese usando el chat: “Porque a veces estamos ahí (escribiendo)... yo no sé si estoy hablando con usted o con Diablo, entonces mejor...”, evidenciando el altísimo nivel de infiltración de la banda criminal en las oficinas del Poder Judicial.
Hoy, ambos enfrentan cargos de extrema gravedad. A Gelen Arias se le acusa del delito de penalidad del corruptor, mientras que al juez Ricardo Valverde se le atribuyen los cargos de procuración de impunidad, cohecho propio, peculado de uso y divulgación de secretos.