La Liga trabaja durante la semana con la mira puesta en el duelo del sábado ante Saprissa. El equipo de Ismael Rescalvo llega con aspectos por corregir y con la obligación de responder en casa ante un rival que atraviesa un buen momento en el Apertura 2026.
El Clásico Nacional ya comienza a sentirse en Alajuela.
La Liga Deportiva Alajuelense tiene por delante una semana de trabajo marcada por un objetivo concreto: llegar al sábado en las mejores condiciones posibles para recibir al Deportivo Saprissa en el estadio Alejandro Morera Soto.
El encuentro está programado para las 8:00 p. m. del sábado 5 de septiembre, por el Torneo de Apertura 2026.
Una Liga con mucho por demostrar
El conjunto rojinegro no llega al clásico con la tranquilidad que hubiera deseado.
Los últimos resultados han dejado interrogantes alrededor del funcionamiento del equipo, especialmente después del empate 1-1 conseguido como visitante frente a Pérez Zeledón en la sexta jornada.
Ese resultado permitió sumar, pero también mantuvo abiertas varias dudas sobre el rendimiento de un equipo que necesita dar un golpe de autoridad ante Saprissa.
El clásico, por eso, aparece como una oportunidad diferente.
No solamente estarán en juego tres puntos. También estará en disputa la confianza de un grupo que necesita mostrar una versión más convincente ante su principal rival.
Rescalvo y la tarea de ajustar
El técnico Ismael Rescalvo tendrá durante estos días la responsabilidad de trabajar los detalles que no han funcionado como se esperaba.
La preparación apunta a encontrar mayor equilibrio, mejorar la respuesta ofensiva y, sobre todo, evitar errores que puedan ser aprovechados por un Saprissa que llega como líder del campeonato.
El equipo morado comenzó el torneo con paso firme y actualmente es uno de los principales referentes del Apertura, lo que aumenta la presión sobre Alajuelense.
La Liga sabe que un clásico suele jugarse bajo circunstancias distintas a cualquier otro partido.
La concentración, la intensidad y la capacidad para responder en los momentos decisivos pueden terminar pesando más que la posición en la tabla.
El Morera Soto, otro factor
Alajuelense tendrá a su favor jugar en casa.
El Morera Soto será escenario de un nuevo capítulo de una rivalidad histórica y el club ya activó la venta de entradas para el enfrentamiento, una señal del interés que despierta el compromiso entre las dos instituciones más tradicionales del fútbol costarricense.
La presión también estará allí.
La afición manuda espera una respuesta futbolística después de una jornada en la que el equipo dejó escapar la posibilidad de acercarse más a los primeros puestos.
Un antecedente que todavía pesa
El último enfrentamiento entre ambos equipos en el Clausura 2026 terminó con triunfo de Saprissa por 2-1 en Tibás, resultado que cortó una importante racha de Alajuelense en los clásicos.
Ahora la historia cambia de escenario.
Será Alajuelense el que tenga la condición de local y la posibilidad de buscar una revancha deportiva ante su eterno rival.
Además, el clásico llega en un momento en el que Saprissa marcha arriba y la Liga necesita demostrar que puede competir de tú a tú con los principales candidatos al título.
Una semana para encontrar respuestas
Los entrenamientos de esta semana serán claves para Rescalvo.
El técnico deberá definir su once, valorar las condiciones físicas de sus futbolistas y escoger el planteamiento con el que intentará neutralizar a un Saprissa que ha mostrado contundencia durante el campeonato.
Pero hay algo todavía más importante: recuperar sensaciones.
Porque para Alajuelense el clásico llega como mucho más que un partido del calendario.
Es una oportunidad para cambiar el discurso, recuperar confianza y demostrarle a su afición que el equipo tiene argumentos para pelear nuevamente por los objetivos grandes de la temporada.